Verónica, esposa de Gustavo, dejó claro que nunca estuvo de acuerdo con que le prestara dinero a su hermana Esperanza, especialmente porque esos 10 mil pesos estaban destinados para su boda. La situación escaló tanto que incluso estuvo a punto de no casarse, generando una fuerte tensión en la relación. Ahora, con el dinero sin ser devuelto y sin una fecha clara de pago, el conflicto familiar sigue creciendo.