Mario ha amenazado a Martina y a Alexander de arruinar a su familia, pues está resentido de que no puede ser un buen papá para Alejandra, de quien jamás se hizo cargo y asegura que su jefe es un político poderoso y lo puede ayudar a destruirlos. Alejandra, hija de Martina rechaza a Mario, no quiere tener ningún contacto con él y reconocer a Alexander como su papá.










