Yolanda niega ser mala madre, pero ya no le quiere ayudar a su hijo por tantas mentiras que él le ha dicho. Asegura que siempre sale bien librado aunque ponga su vida en riesgo. Yolanda prefiere ver a su hijo en una tumba que en su relajo y le pide a su hija que ya no busque protegerlo. Rocío hace hasta lo imposible por hacer entrar en razón a la hija de Yolanda, pero parece una labor imposible.