María José, conocida como una de las mujeres más modificadas del mundo, aseguró sentirse plena con su apariencia y defendió la libertad de transformar el cuerpo como cada persona desee. Para ella, las modificaciones corporales representan arte, identidad y fortaleza, dejando claro que no le interesa la opinión pública sobre los estándares de belleza, pues considera que cada quien vive y entiende la “seudobelleza” de manera distinta.