Existen varias infusiones calientes que, por sus ingredientes, tienen efectos positivos en el organismo . Desde el té de hormiga y el té de manzanilla, hasta el té de hoja de guayaba con canela, una combinación que es muy efectiva para aminorar los síntomas por enfermedades estomacales y brinda una sensación de alivio casi al instante, por lo que hay quienes la ingieren de forma regular para este propósito.
Entre los principales beneficios de esta preparación, está su capacidad de mejorar la salud digestiva, sobre todo problemas de indigestión que no son de riesgo, como cuando hay infecciones severas, por ejemplo. De acuerdo con información de la Biblioteca Digital de la Medicina Tradicional Mexicana, esta bebida alivia casos de diarrea, vómito y dolores de estómago, además de que brinda una sensación reconfortante.
¿Cuáles son las propiedades del té de hoja de guayaba y canela?
Hablando de sus compuestos, las hojas de guayaba son ricas en nerolidiol y cariofileno, que según datos de Science Direct, cuenta con propiedades antiinflamatorias. Mientras que la canela tiene betacarotenos, los cuales son atioxidantes y antiinflamatorios, explica WebMD.

Otra ventaja que tiene esta infusión, es que dota de vitaminas al cuerpo, mejorando así las defensas y creando una especie de barrera para prevenir los resfriados. También se ha analizado si el té de hojas de guayaba es bueno para la diabates, pero todavía no es un hecho que regule al 100% la glucosa en la sangre, por lo que Healthshots recomienda preguntarle a un médico si se considera como una alternativa.
¿Cómo hacer el té de hojas de guayaba con canela?
Una ventaja de esta bebida es que es rápida de preparar y es muy fácil encontrar los ingredientes . Se necesita un puño de hojas del árbol de guayaba, preferentemente que estén frescas, y una rajita de canela. Lo siguiente es poner a hervir un litro de agua natural y agregar los elementos; dejar a punto de ebullición y servir. No es forzoso ponerle endulzantes.

Antes de empezar a tomar té de hojas de guayaba con canela, lo mejor es consultar a especialistas que puedan determinar si es una opción factible o si no existe ninguna contraindicación. Esto aplica sobre todo para mujeres embarazadas, en periodo de lactancia, con enfermedades autoinmunes o crónicas.
