Una buena rutina de masajes faciales puede hacer la diferencia en tu día a día, es por eso que te compartimos 3 rutinas que puedes hacerte tu misma y verás grandes resultados en pocas semanas si eres constante, además podrás obtener beneficios como disminuir arrugas, gracias a que ayudarás a la circulación del colágeno y elastina.
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Drenaje linfático facial
Este tipo de masaje lo puedes hacer tú misma en casa o si quieres consentirte aún más, puedes acudir con un profesional de belleza para que te lo realice. Este tipo de masajes se hacen después de la recuperación de una cirugía facial; sin embargo, si lo aplicas como una rutina de día a día podrás ver grandes resultados.
Limpia tu rostro adecuadamente y después con un sérum o un aceite natural da pequeños toques con un poco de fuerza en todo el rostro incluyendo el cuello, esto quitará la hinchazón de la cara. En cuanto a las ojeras, pasa tu mano suavemente desde donde termina la nariz hasta la sien, con un movimiento de abajo a arriba.

Masaje con Gua Sha
El masaje con Gua Sha es una técnica que ayuda a reafirmar la piel. Se trata de hacer movimientos por la cara con una piedra (Gua Sha) específica de la cual debe ser de cuarzo o de jade. Los movimientos que debes hacer son continuos de abajo hacia arriba. No olvides pasar la Gua Sha, por el cuello, la frente, los pómulos, la sien, la mandíbula y frente.

Masaje Kobido
Antes que nada asegúrate que tu rostro se encuentre limpio. Usa un aceite facial o un sérum para iniciar con movimientos circulares desde el cuello hasta la frente para hacer que la piel se relaje.
El paso siguiente es la estimulación, debes de darle pellizcos rápidos y pequeños a la piel (no fuertes), seguidos de rotaciones o palpaciones para hacer que la piel quede tonificada y tersa.
Este es el masaje ideal para reducir las líneas de expresión, pero debes de hacerlo con precisión y terminar con movimientos suaves del centro de la cara hacia los ganglios.

