En los hogares se suelen acumular los corchos de vino o terminan en la basura. Sin embargo, aquí te traemos increíbles ideas que puedes llevar a cabo para transformarlos en hermosas mini macetas para tus suculentas.
La idea es creativa y hará que tu casa se fusione con este proyecto ecológico. Quedarán hermosos, por lo que pueden funcionar de souvenirs, o un obsequio diferente.
¿Cómo transformar los corchos en mini macetas?
Paso 1: perforación y estabilización del soporte
Lo primero es ahuecar el centro del corcho con un cúter, una gubia o un taladro. Tienes que lograr una profundidad de hasta aproximadamente la mitad. Luego decide que harás con esta maceta.
Si lo quieres de adorno puedes pegar una moneda en la inferior para el contrapeso. En el caso de que quieras colocarlos en la heladera puedes agregar un imán al costado.
Cuando el pegamento esté seco vas a rellenar la cavidad con sustrato para cactus y suculentas. Ayúdate con una cuchara de café. No debe quedar la tierra compacta para que las raíces puedan respirar.
Paso 2: selección e inserción de los ejemplares
Ten en cuenta que los brotes o esquejes que coloques deben ser elegidos con una altura que no supere la mitad de la longitud total del corcho. Si la planta es muy pesada o voluminosa, el sustrato no logrará retenerla y terminará secándose.

Especies recomendadas para este formato:
- Sedum album o Sedum mendozas
- Crassula ovata (Árbol de jade en miniatura)
- Haworthia retusa o Haworthia fasciata (Planta Cebra)
- Pequeñas rosetas de Echeveria (como Echeveria prolifica)
A la hora de colocarlas debes introducir suavemente el tallo en la tierra y agregar un poco más de sustrato para fijar la planta.
Paso 3: mantenimiento básico y personalización
Hidratación: con ayuda de un gotero o jeringa vas a aplicar apenas unas gotas de agua directo a la tierra cada 7 o 10 días. Espera siempre que el sustrato esté completamente seco.
Iluminación: ubica los corchos en ambientes con excelente luz natural indirecta.
