Con el paso del tiempo, la piel alrededor de los ojos pierde firmeza y los párpados pueden verse más caídos. En estos casos, el delineador negro intenso no siempre es el mejor aliado, ya que crea un contraste muy marcado que puede hacer que la mirada luzca más pesada. La buena noticia es que existen otros tonos igual de elegantes que definen los ojos con un acabado mucho más suave y favorecedor.
Descubre qué tonos te favorecen más si pasas de los 60 para sustituir el delineador negro
- 1. Marrón chocolate: el sustituto más versátil: Si te gusta llevar los ojos delineados, de acuerdo con un artículo de la revista CLARA, el marrón chocolate es una de las mejores alternativas al negro. Define la línea de las pestañas sin crear un contraste excesivo, por lo que el resultado se ve más natural y ayuda a suavizar las facciones.

- 2. Topo o gris oscuro para un acabado natural: Las personas con piel y cabello claros suelen beneficiarse especialmente de estos tonos. Aportan profundidad a la mirada sin endurecerla y crean un efecto muy similar al de unas pestañas más densas, pero con un acabado ligero que no recarga el párpado.

- 3. Ciruela o burdeos para aportar luminosidad: Si buscas un maquillaje diferente sin que resulte llamativo, los tonos ciruela o burdeos son una excelente opción. Añaden un toque de color elegante y ayudan a que la mirada se vea más viva y descansada, especialmente cuando aparecen signos de cansancio.

- 4. Un lápiz nude puede hacer que los ojos se vean más grandes: En lugar de aplicar un delineador oscuro en la línea de agua inferior, utiliza un lápiz en tono crema o nude. Este pequeño cambio aporta más luz a la mirada y crea la ilusión de unos ojos más abiertos, manteniendo un acabado natural.

- 5. Ajusta la técnica para conseguir una mirada más elevada: El color es importante, pero la forma de aplicar el delineado también marca la diferencia.
Recuerda evitar delinear todo el contorno del ojo con un tono oscuro. Prefiere delineadores en crema o gel que puedas difuminar fácilmente. Traza el rabillo con el ojo abierto y dirígelo hacia la sien para crear un efecto visual ascendente. Finalmente, mantén el delineado fino para no reducir el espacio visible del párpado.
