Los pensamientos (Viola tricolor) se han convertido en una de las flores favoritas de los amantes de la jardinería para decorar ventanas y balcones, no solo por su belleza y variedad de colores, sino también por el efecto positivo que pueden generar en el estado de ánimo. Su presencia en espacios cotidianos aporta vitalidad y una sensación de bienestar.
Según la psicóloga ambiental Sally Augustin, el contacto visual con plantas y flores contribuye a reducir el estrés y mejorar la energía emocional. En este contexto, los pensamientos destacan como una opción ideal por su fácil cuidado y su capacidad de florecer durante largos periodos.
¿Cuáles son los cuidados básicos que necesitan los pensamientos en ventanas y balcones para florecer?
Para mantener estas flores saludables y en plena floración, los expertos recomiendan prestar atención a los siguientes aspectos:
- Riego: requieren un riego regular, manteniendo el sustrato húmedo pero sin encharcar. Los expertos en jardinería aconsejan regar cuando la capa superior del suelo esté seca al tacto.
- Luz solar: necesitan buena iluminación, preferiblemente luz indirecta o sol suave. Demasiada exposición directa puede marchitar sus flores.
- Sustrato: se desarrollan mejor en un suelo bien drenado y rico en materia orgánica. Un sustrato universal con buen drenaje es suficiente.
- Fertilizante: se recomienda aplicar fertilizante líquido cada 2 o 3 semanas durante la floración para estimular el crecimiento y la intensidad de los colores.
- Poda: retirar flores marchitas de forma regular favorece la aparición de nuevos brotes y prolonga la floración.
- Ubicación: colocarlos en ventanas o balcones con buena ventilación ayuda a prevenir enfermedades y mantiene la planta vigorosa.
Los pensamientos en el balcón o ventana del hogar pueden contribuir al bienestar emocional
Más allá de lo ornamental, los pensamientos tienen un impacto directo en el estado de ánimo. Según estudios en psicología ambiental, observar flores al iniciar el día puede generar emociones positivas, aumentar la motivación y reducir la ansiedad.
Sally Augustin explica que los colores vivos, como los que caracterizan a estas flores, estimulan áreas del cerebro asociadas con el bienestar y la energía. Además, el simple hábito de cuidar plantas puede convertirse en una rutina terapéutica.
Expertos en bienestar coinciden en que actividades como regar, podar o simplemente observar el crecimiento de las flores, pueden fomentar la atención plena y ayudar a comenzar el día con una actitud más positiva. Así, estos ejemplares no solo embellecen los espacios, sino que también se convierten en aliados silenciosos para mejorar el ánimo cada mañana.
