México aún no sale del asombro y el temor por el hecho de sangre ocurrido el pasado domingo en el centro arqueológico de Teotihuacán, en el Estado de México (Edomex). Julio César Jasso Ramírez fue el autor de los disparos en la Pirámide de la Luna y de la muerte de una turista canadiense y de dejar varias personas heridas.
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Las redes sociales han sido las plataformas en donde se han multiplicado los videos de los momentos de extrema tensión que vivieron quienes visitaban este lugar turístico del país, pero también de relatos de quienes lograron sobrevivir. En este marco, una reconocida escritora reveló que estuvo allí y detalló lo vivido en compañía de su pequeño hijo.
¿Quién es la escritora que sobrevivió al tiroteo en Teotihuacán?
María Alatriste es la famosa escritora que fue parte del gran contingente de visitantes del centro arqueológico de Teotihuacán y que tuvo que padecer el accionar de Julio César Jasso Ramírez. A través de su cuenta personal de Facebook, se encargó de relatar con pinceladas de literatura lo vivido.
“Estábamos con Teotihuacán con mi hijo: pleno, seguro, feliz. Subíamos la Pirámide de la Luna con esa sensación tan rara (y tan valiosa) de ligereza. Corría, reía, habitaba el lugar con la inocencia de quien cree que el mundo todavía puede ser un sitio seguro”, señala el comienzo del relato.
“Menos de 24 horas después, ese mismo espacio fue escenario de una balacera. Las vidas que trágicamente se perdieron —entre ellas, personas de otros países que venían a conocer México, a cumplir un deseo, a vivir un momento, a ser felices— y ese lugar que ya no será el mismo”, remarca María Alatriste en sus líneas.
La sensación que persiste en María Alatriste
La famosa escritora remarcó que la Pirámide de la Luna ya no será el mismo tras lo sucedido “porque cuando la violencia irrumpe en un espacio así, no sólo arrebata vidas: transforma la memoria, contamina la experiencia, instala una herida...”. En este punto, expresó que su hijo “fue feliz ahí. Se sintió seguro ahí. Y esa idea, tan simple y tan poderosa, hoy se vuelve frágil”.
A modo de reflexión, María Alatriste escribió: “La pregunta deja de ser individual: ¿qué país permite que uno de sus sitios más simbólicos a nivel histórico, turístico, familiar quede expuesto de esta manera? Con tan pocos controles de seguridad, con tan poca vigilancia”.
Por otro lado, precisó que “lo más grave no es sólo la violencia. Es su normalización. Es acostumbrarnos a que la vida y la muerte convivan en los mismos lugares, a que el día de alguien pueda romperse en cualquier momento y que cualquiera se sienta libre de romperlo”.
Finalmente, María Alatriste cerró su posteo afirmando: “Qué triste que incluso la belleza tenga que vivirse con alerta. Dios, por favor, ayúdanos a ser mejores como país, como humanidad”.
