La Bea se decidió y convocó a una junta con granjeros y peones para reafirmar su autoridad y expresar sus preocupaciones: en los últimos días ha sentido que no le hacen caso. “No está padre porque cuando a mí me ha tocado ser granjera o peona los respeto”, dijo. También les pidió que se esfuercen más para recuperar el presupuesto al 100%.