En la era de la inmediatez digital, la reputación de las figuras públicas puede verse comprometida en cuestión de segundos. Recientemente, la conductora peruana Laura Bozzo se convirtió en tendencia tras la difusión de un video en la plataforma X (Twitter). Las imágenes, que mostraban a una mujer con el rostro visiblemente inflamado y desproporcionado, desataron una ola de burlas entre los usuarios, quienes no tardaron en señalar que se trataba de la "Señorita Laura".
La confusión fue alimentada por las asombrosas coincidencias: el cabello rubio con corte tipo bob, la chaqueta negra de cuero y leggings ajustados. Sin embargo, lo que parecía ser una confesión de una cirugía estética fallida, resultó ser un caso de identidad equivocada.
Pensé que era Laura Bozzo, ya me había asustado comadres 😭 pic.twitter.com/e6nTpeM74s
— La Comadrita (@lacomadritaof_) January 18, 2026
¿Qué dijo Laura Bozzo? Así reaccionó la presentadora
Tras días de especulaciones y comentarios crueles sobre su apariencia física, Laura Bozzo decidió romper el silencio para desmentir cualquier intervención quirúrgica desastrosa. Con su característico estilo directo, escribió: “¿Laura Bozzo desfigurada? ¿Dios, es en serio esto? Me gustaría saber quiénes son los supuestos médicos que están ahí donde, obvio, no estoy yo”. La presentadora dejó claro que ella no tiene ninguna relación con los procedimientos mostrados en el video.
“No es posible que al ver un paciente no se den cuenta que están bien mal del cerebro al quererse someter a cirugías qué arriesgue su vida!”, “Pues son casi idénticas!!”, “quedó igualita”, fueron algunos de los comentarios que dejaron los usuarios en la cuenta de X de La Comadrita (@lacomadritaof_).
¿Quién es la mujer con el rostro desfigurado?
El doctor Gil Lima, uno de los primeros en difundir el material en Instagram como un supuesto ejemplo de mala praxis médica, cerró su cuenta tras la polémica. Este hecho ha generado dudas sobre si el video fue parte de una campaña de desprestigio o simplemente una confusión desafortunada que se salió de control.
Aunque la identidad de la verdadera mujer del video sigue siendo un misterio, el daño colateral a la imagen de la peruana es innegable. La facilidad con la que el público asoció un rostro "deformado" con la estética de la conductora es, en sus propias palabras, un “insulto” a su trayectoria y a su persona. Por ahora, Bozzo se enfoca en desmantelar la narrativa de los "supuestos médicos".