Tras las críticas por haber subido al balcón en MasterChef 24/7, Michelle se defendió sin filtros. Con total seguridad, la cocinera afirmó: “Me tienen envidia por bonita”, dejando claro que su polémica salvación no se debió a su relación con Lancer, sino a su propio esfuerzo. Aunque reconoció tener un carácter fuerte y estresarse bajo presión, Michelle sostuvo que cocina bien y trabaja duro en cada estación. Con esta contundente declaración, se planta frente a sus detractores asegurando que se ganó a pulso su codiciado lugar en la parte alta del reality.