Durante estos tiempos de bullying, vulnerabilidad, frustración y una vida rápida dentro de la sociedad muchos padres buscan proteger a sus hijos de cualquier incomodidad por lo que buscan soluciones fáciles y rápidas para cobijarlos, sin embargo, la escritora y experta en educación emocional Elsa Punset lanzó una reflexión que ha resonado en cientos de familias que se orillan a la sobreprotección del menor.
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"La educación emocionalmente inteligente enseña al niño a tolerar la frustración y a comprender y aceptar que los demás también tienen necesidades y derechos". Esta frase no solo se ha vuelto viral en plataformas digitales, si no también abrió conversación sobre la protección en excesos a los menores, sin dejarlos conocer el mundo y emociones por ellos mismos.
Para muchas mamás que hoy enfrentan el reto de criar hijos con “ayuda” de pantallas, celulares, ansiedad social y cambios constantes, las palabras de la filósofa Punset funcionan como un recordatorio poderoso: “educar no significa evitarles todos los problemas a los niños, sino acompañarlos para que aprendan a gestionarlos”.
Elsa Punset quien es hija del reconocido divulgador científico Eduardo Punset y quien a lo largo de su carrera se ha especializado en inteligencia emocional, hábitos saludables y bienestar psicológico y ha creado obras como: “Una mochila para el universo”, “El libro de las pequeñas revoluciones” y “Fuertes, libres y nómadas” se han convertido en bases para otorgar herramientas emocionales tanto para adultos, adolescentes y niños.
¿Por qué la frustración también educa según Elsa Punsent?
La especialista explica que aprender a tolerar la frustración es una habilidad esencial para la vida adulta. Cuando un niño entiende que no siempre obtendrá lo que quiere inmediatamente desarrolla paciencia, autocontrol y empatía. Según diversos psicólogos infantiles, evitar que los menores enfrenten pequeñas decepciones puede provocar dificultades emocionales más adelante, como baja tolerancia al estrés o problemas para resolver conflictos.
Punset insiste en que una educación emocional inteligente no busca criar a niños perfectos sino personas capaces de reconocer sus emociones y actuar de manera equilibrada frente a ellas, por eso, el permitirles equivocarse, perder o escuchar un no también forma parte de un crecimiento saludable.
¿Cómo la frase de Elsa Punset impacta en el comportamiento de los niños?
La frase de Punset destaca la importancia de enseñar empatía desde una edad muy temprana, ya que, cuando un menor comprende que otras personas también tienen necesidades, aprende a convivir mejor, respetar límites y desarrollar relaciones más sanas. Además, aprenden a identificar emociones como enojo, tristeza o frustración sin reprimirlas ni explotar impulsivamente.
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