La psicología es la disciplina que se ocupa del estudio de los procesos mentales con el objetivo de comprender los mecanismos cognitivos y emocionales que subyacen en la conducta humana, sintetiza la Universidad Internacional de Valencia (España).
Esta casa de estudios remarca que el estudio de la mente está relacionado con numerosas áreas del conocimiento y es por eso que diferentes expertos han aportado sus teorías, estudios e investigaciones. De esta manera, la psicología se ha enriquecido con el paso de los años hasta convertirse en la disciplina que conocemos en la actualidad.
El aporte de Melanie Klein
Entre los profesionales que han enriquecido a la psicología se encuentra la psicoanalista austriacobritánica Melanie Klein quien fue una de las figuras más influyentes y revolucionarias en la historia del psicoanálisis. Al fundar la teoría de las relaciones objetales, centró su estudio en las etapas más tempranas del desarrollo infantil a través del análisis del juego.
En este punto es importante resaltar que, a diferencia de Sigmund Freud, Melanie Klein propuso que desde el nacimiento el bebé posee un yo rudimentario que interactúa intensamente con "objetos" (inicialmente partes del cuerpo de la madre, como el pecho), dividiendo su mundo en lo "bueno" y lo "malo".
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El enfoque de la psicoanalista austriacobritánica no solo validó la psicoterapia infantil al demostrar que el juego es el equivalente a la asociación libre de los adultos, sino que transformó la comprensión clínica de la estructura de la personalidad y las patologías graves en la vida adulta.
Melanie Klein y una frase potente
“El análisis no simplifica la vida, sino que profundiza la mente y enriquece la personalidad” es una de las frases destacadas de Melanie Klein y con la que desarma la idea de que la terapia o el autoconocimiento son una especie de "manual de instrucciones" para vivir sin problemas.
Años atrás como en el presente, esta frase de la psicoanalista austriacobritánica deja en claro que el análisis no es un analgésico. No viene a quitarle complejidad al hecho de estar vivos, sino todo lo contrario: nos da la espalda para poder sostener esa complejidad.
