Saraí está enojada y decepcionada pues su mejor amiga es la amante de su padre; además le duele que se haya convertido en la ama y señora de la casa. A Saraí le da coraje que su papá se haya fijado en alguien de la edad de su hija. Sentencia que su padre es un viejo rabo verde. Asegura que su amiga mordió la mano de quien la apoyó.