Frida decidió no participar en la invasión porque sabía que eso la haría sentir mal consigo misma. Prefería mantenerse al margen para no cargar con la culpa de haber hecho algo incorrecto. Sin embargo, ahora que todo ha pasado y que otros se beneficiaron de lo que tomaron, Frida sí quiere disfrutar de lo que se robaron, aunque no haya tenido parte en el acto.