Priscila ya no puede más con los desprecios de Alirio, está harta de rogarle amor y cree que él está jugando con ella para mantener sus secretos a salvo, y explota sin saber que Natalia está escuchándola, y le pregunta qué le está pasando, algo que Priscila no soporta y termina por darle una cachetada frente a Berenice, algo que ella no va a tolerar y le exige que abandone la hacienda. Bruno ya no puede más con Marcos Rojas, y en un arrebato termina propinándole una tremenda golpiza, hecho que el periodista no desperdiciará y rápidamente acudirá a la policía para levantar una denuncia.