Varias de las mentes más brillantes de la historia han dejado legados intelectuales que trascendieron al paso del tiempo y siguen siendo usados comor referentes. Por ejemplo, hay una frase que resulta inspiradora porque es una especie de "manual" para alcanzar la plenitud tan anhelada y es: "Reglas para la felicidad: algo que hacer, alguien a quien amar, algo que esperar", de Thomas Chalmers.
Este pensamiento llegó a ser atribuido a Immanuel Kant, pero habría sido el ministro escocés el que sentenciaría esta idea en uno de los escritos que realizó durante la época de 1800, según los registros disponibles. De acuerdo con un artículo del portal especializado Psicologia Com, este concepto filosófico alega por lo fundamental de darle un sentido a la vida para mantenerse firmes ante los años venideros.
Qué significa la frase "Reglas para la felicidad: algo que hacer, alguien a quien amar, algo que esperar", de Thomas Chalmers
Aunque suele ser descrita como una "fórmula para la felicidad", el enunciado de Thomas Chalmers sobre qué se necesita para alcanzar la plenitud puede ser interpretado de diferentes maneras. Esto considerando que todas las experiencias personales son únicas, por lo que las ambiciones y proyectos de los individuos varían en cada caso.

Sin embargo, existen foros de discusión donde se debate acerca del verdadero signficado de esta frase. En este sentido, hay teorías que apuntan a la posibilidad de que los tres pilares de la felicidad hacen referencia a los siguientes aspectos:
- Algo que hacer. Las cosas a las que se les destina tiempo, trabajo y actividades recreativas.
- Alguien a quien amar. Seres por los que se siente afecto desinteresado, no necesariamente una pareja romántica; puede ser un amigo, la familia.
- Algo que esperar. Rescataría la importancia de no perder la capacidad de asombro, no dar por hecho que ya se vivió todo y considerando que siempre hay cosas nuevas por venir.
¿Quién era Thomas Chalmers?
Thomas Chalmers fue un ministro, teólogo, profesor, economista y líder religioso de origen escocés. Formó parte de la Iglesia de Escocia y la Iglesia Libre de Escocia, tal como menciona la enciclopedia Britannica. Llegó a ser considerado como el clérigo más importante de su región, rango que enaltecía su jerarquía en la institución.

