Julián Quiñones protagonizó una de las jugadas más emocionantes del partido. El delantero mexicano sacó un disparo peligroso que fue rechazado por el arquero de Sudáfrica, y cuando parecía que llegaría el gol, el balón terminó impactando el poste.
La afición ya cantaba el gol, pero la fortuna estuvo del lado del conjunto sudafricano en una acción que dejó a todos con las manos en la cabeza.