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Barrio Alto en la GAM: el taller donde el cartón se convierte en sueños que cruzan fronteras

De la pandemia surgió Barrio Alto, un taller en la GAM donde mujeres transforman cartón reciclado en arte mexicano que ya cruza fronteras.

En medio de la incertidumbre que dejó la pandemia, una tradición encontró nueva vida en la Ciudad de México (CDMX). En el barrio de Cuautepec, en la alcaldía Gustavo A. Madero (GAM), nació Barrio Alto, un taller de cartonería que hoy se ha convertido en un ejemplo de cómo el oficio, la creatividad y la resiliencia pueden transformar una crisis en oportunidad.

El oficio se hereda, pero la pasión viene del corazón

Jessica Anahí Gutiérrez, quien decidió retomar con mayor seriedad la tradición familiar justo en uno de los momentos más complejos.

Junto a Bertha, una médica científica, encontró no solo una socia, sino una forma de reinventarse. Ambas se conocieron en un taller de cartonería durante la pandemia y desde entonces han construido un proyecto que, más que un emprendimiento, representa una vía de sanación y expresión.

Barrio Alto toma su nombre del lugar donde se fundó y de la unión de sus creadoras. En este espacio, el cartón cobra vida a través de figuras que rinden homenaje a lo mexicano, tanto del pasado como del presente.

Con técnicas tradicionales como el uso de engrudo de trigo, cada pieza pasa por un proceso cuidadoso: lijado, recubrimiento, secado al sol por al menos 24 horas y, finalmente, la pintura que le da identidad.

El compromiso con el medio ambiente también forma parte esencial de su trabajo. Utilizan materiales reciclados como cajas de cartón, envases PET y otros insumos que obtienen mediante donaciones, demostrando que el arte también puede ser sustentable.

En cuatro años han creado cerca de tres mil piezas, desde figuras pequeñas hasta obras de gran formato. Aunque reciben pedidos de hasta 100 o 200 piezas, reconocen que no siempre pueden cubrir la demanda, ya que el taller funciona con “cuatro manos” que buscan crecer y trascender.

Piezas mexicanas que cruzan fronteras

Sus creaciones han llegado a instituciones como la Cruz Roja y el Museo de Arte Popular, además de viajar a lugares como Chicago y Francia.

Entre sus piezas destacan piñatas, esqueletos, luchadores, futbolistas y figuras inspiradas en la cultura mexicana, todas surgidas de un universo creativo que solo la cartonería permite.

El proyecto también ha impactado en su entorno cercano, integrando a más mujeres de sus familias y consolidándose como una iniciativa hecha por mujeres, para mujeres y para su comunidad.

Para Bertha, el arte no solo ha sido un escape de su profesión, sino una forma de encontrar tranquilidad y renovar su camino.

Hoy, Barrio Alto no solo preserva una tradición, también rompe moldes. Desde el corazón de Cuautepec, estas creadoras demuestran que el trabajo, la constancia y la pasión pueden dar forma a un presente distinto, donde el arte hecho a mano cruza fronteras y lleva consigo el valor de lo mexicano.

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