La ligajaponesa de futbol profesional J-League, es conocida por su disciplina, además de ambiente familiar, pero en medio de este se destaca un club japonés que recientemehte se viralizó en Latinoamérica por una razón inesperada: sus aficionados cantan en español para apoyar al equipo. Videos del ambiente en el estadio del Cerezo Ozaka, le dan la vuelta al mundo gracias a cánticos como: “¡Y dale, dale, dale Osaka!” o “Vamos Cerezo”, algo que sorprende a los fanáticos latinoamericanos.
Pero detrás de esta peculiar tradición de cantar en español, existe una historia que mezcla cultura japonesa, futbol sudamericano y hasta un vínculo inesperado con México.
¿Por qué el Cerezo Osaka tiene nombre en español?
La historia se remonta a los años 90, cuando nació oficialmente la J-League. En ese proceso, los antiguos equipos corporativos japoneses tuvieron que abandonar nombres empresariales, para adoptar identidades relacionadas con sus ciudades.
El club, que en ese tiempo era conocido como Yanmar Diesel, originario de Osaka, decidió inspirarse en el símbolo más representativo de la región: la flor de cerezo o sakura, pero en lugar de utilizar la palabra japonesa, eligieron el término en español: “Cerezo”.
Desde ese entonces, el idionma español quedó ligado a la identidad del Cerezo Osaka, incluso las mascotas oficiales recibieron nombres inspirados en el idioma: Lobby y Madame Lobina, derivados de la palabra “lobo”.
¿Cómo nació la tradición de cantar en español en Cerezo Osaka?
Con el paso de los años, la afición del Cerezo Osaka comenzó a adoptar elementos típicos de las barras sudamericanas. Instrumentos de percusión, trompetas y cánticos inspirados en Argentina, Uruguay y México comenzaron a formar parte del ambiente en el estadio.
De hecho, este fenómeno explotó en 2014 con la llegada del delantero uruguayo Diego Forlán, ganador del Balón de Oro del Mundial de Sudáfrica 2010. Su fichaje atrajo la atención de medios y aficionados de América Latina, quienes descubrieron que en Japón existía una hinchada que literalmente alentaba en español.
Actualmente, los aficionados adaptan canciones para jugadores como Solomon Sakurawa o Thiago Andrade, reforzando esa identidad latina que distingue al club dentro del futbol asiático.
¿Qué relación tiene México con esta historia?
Aunque la influencia sudamericana ha sido clave, México también ocupa un lugar especial en la historia del club y del futbol japonés. Durante los Juegos Olímpicos de Mexico 1968, Japón ganó la medalla de bronce en futbol, y la figura de aquella selección fue Kunishige Kamamoto, leyenda histórica del antiguo Yanmar Diesel, precursor del actual Cerezo Osaka.
Además, con el paso de clubes mexicanos por torneos internacionales en Japón, las barras japonesas quedaron fascinadas con el ambiente generado por aficiones de equipos como Club América y el Monterrey.
Un fenómeno que rompe fronteras
Hoy, el Cerezo Osaka no solo representa a una ciudad japonesa; también se ha convertido en un símbolo de cómo el futbol puede mezclar idiomas, culturas y tradiciones en una misma tribuna. Mientras millones de usuarios siguen compartiendo videos de los cánticos en redes sociales, surge una pregunta inevitable: ¿podría el Cerezo Osaka tener una de las aficiones más originales del mundo?
