La paz de una sociedad termina en guerra. Un grupo de chimpancés en Uganda, considerado durante años uno de los más estables del mundo, terminó dividido en dos facciones que iniciaron ataques coordinados entre sí; el saldo documentado por investigadores es de al menos 28 muertes tras varios años.
El caso ocurrió en el Parque Nacional Kibale, donde científicos observaron por más de dos décadas a la comunidad Ngogo; lo que comenzó como una convivencia normal, con rutinas de alimentación y cuidado, cambió de forma progresiva hasta convertirse en enfrentamientos directos entre miembros del mismo grupo.
De convivencia a ruptura que terminó en guerra
Las primeras señales aparecieron cuando subgrupos comenzaron a evitarse; con el tiempo, la separación se volvió evidente y derivó en la formación de dos facciones distintas hacia 2017.
A partir de 2018, uno de los grupos inició ataques contra el otro; no eran encuentros aislados, sino acciones coordinadas en las que varios chimpancés participaban para someter a sus víctimas.
Cómo ocurrieron los ataques entre chimpancés en Uganda
Los investigadores documentaron que los chimpancés golpeaban, mordían y arrastraban a otros individuos; en muchos casos, las lesiones internas provocaban la muerte.
Los ataques afectaron principalmente a machos adultos y crías; en algunos casos, las agresiones duraban solo minutos, pero eran suficientes para causar daños severos.
TAMBIÉNTE PUEDE INTERESAR: ¿EL “PUNCH” MEXICANO? ÉL ES “YUJI”, EL MONO BEBÉ RECHAZADO POR SU MADRE EN ZOOLÓGICO DE GUADALAJARA, JALISCO
Qué provocó esta "guerra" entre chimpancés en Uganda
Entre las posibles causas, los científicos señalan el crecimiento del grupo, que llegó a cerca de 200 individuos; esto pudo generar mayor competencia por alimento y por el control de las hembras.
También se registraron cambios en el liderazgo y episodios de enfermedad que alteraron la dinámica social; estos factores habrían contribuido a la ruptura del grupo.
Un caso sin precedentes documentado
Aunque los chimpancés suelen mostrar agresividad hacia otros grupos, este caso es distinto porque ocurrió entre individuos que convivieron durante años; muchos de ellos crecieron juntos.
El grupo que inició los ataques terminó expandiendo su territorio y fortaleciendo su presencia, mientras la violencia continuó en los años siguientes. El fenómeno, observado hasta 2024, representa uno de los registros más claros de conflicto interno entre chimpancés en estado salvaje.
