La economía mexicana sigue estancada y arrastra consigo a millones de familias. Mientras el combustible y la canasta básica se disparan, las amas de casa luchan por estirar lo que les queda del gasto. Ellas son el mejor termómetro de la economía, y hoy sus bolsillos están en números rojos.
"¿Gastar? Si la economía está por los suelos", lamenta Martha, mientras Elizabeth coincide en una advertencia preocupante: "Estamos mal y quién sabe qué va a pasar... peor se va a poner". Sus palabras tienen sustento en las cifras oficiales: en el mes de marzo, la economía de México creció 0% comparado con el mes previo.
Meta fijada por Hacienda no se lograría
Para los expertos, este estancamiento es la señal de que el motor que mueve al país se ha apagado. El académico de la UP, Israel Macías, señala que el trimestre prácticamente trae un crecimiento cero, lo que anticipa que no se logrará la meta de crecimiento fijada por Hacienda.
Es la imagen de un auto atascado que empieza a pasar factura en sectores clave como la maquila en el norte del país. Según Macías, el costo de la mano de obra se ha vuelto un problema: "Yo creo que se les pasó la subida del salario mínimo, se engolosinaron con ese tema y presionaron", explicó, sugiriendo que la medida ha terminado por apretar de más al sector productivo.
El consumo va a la baja
El problema se agrava porque, sin ingresos suficientes, las familias cuidan sus gastos al máximo. El consumo ya registra una caída del 2% a marzo, lo que significa que el "auto atascado" se está quedando sin gasolina.
"Mucho del problema que estamos viendo es la acumulación de este tipo de desequilibrios provocados por el mismo gobierno", afirma el especialista. Mientras tanto, en hogares como el de Elizabeth, la incertidumbre es la única constante. Ante la pregunta de cómo hacerlo rendir, la respuesta es simple y dolorosa: "Cuidar... uno como ama de casa trata de hacerlo rendir", concluye mientras estira un gasto que parece no tener fin.
