El análisis del Instituto Nacional de Investigaciones Jurídico-Aeronáuticas, calificó al Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) como un “aeropuerto fracasado”, el cual cuenta con costo de 426 mil millones de pesos.
Lo peor del caso es que el AIFA ni siquiera cumplió con uno de sus principales objetivos, aliviar la saturación del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), sino que la complicó más.
“Hay más gente, está caótico, hay bastantes retrasos”, explicó Alejandra Lamas, una usuaria del AICM.
De 61 a 43 vuelos por hora: El impacto del AIFA en la operatividad y tráfico del AICM
Con la entrada de operación del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), el espacio aéreo del Valle de México tuvo que remodelarse por completo. Es decir, antes los vuelos ingresaban solamente desde el norte, hoy, con la llega del AIFA empezaron hacerlo desde el sur.
“Ocasionó un deterioro en la seguridad aérea porque el Aeropuerto de la Ciudad de México tiene solo una pista y tú no puedes meter tráfico por dos lugares”, explicó María Larriva, ex controladora e investigadora de accidentes, en una entrevista con Azteca Noticias.
Por otro lado, expertos consideran que el control de tráfico aéreo del AIFA necesita urgentemente un detector de turbulencia, así como un radar meteorológico. Y para colmo, la terminal aérea redujo sus operaciones de 61 a 43 vuelos por hora.
¿AICM bajo el agua? La millonaria obra pendiente que el AIFA NO logra solucionar
En otro de los tantos puntos. A lo largo de los años, las autoridades mexicanas no han sido capaces de solucionar las inundaciones en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, al cual le urge un túnel para desalojar el agua en época de lluvias.
“La inversión para este túnel y esa planta de bombeo andaría a precios actuales del orden de los 4 mil ó 5 mil millones de pesos”, recalcó Luis Francisco Robledo, ingeniero hidráulico.
Así que más que ayudar al AIFA, solo incrementan la inseguridad en el aire, con un gasto descomunal. Y sin que el Valle de México tenga un auténtico sistema aeroportuario funcional.
“En este caso ni se ayudan, ni se complementan y tampoco se ayudan”, dijo Roberto Kobeh, ex presidente de la Organización de Aviación Civil Internacional.