Una doble crisis estalló esta tarde en la zona de Ticomán, en la alcaldía Gustavo A. Madero . Mientras personal de salud bloqueaba las calles por falta de pagos e insumos, familias de la misma zona denunciaron vivir una emergencia sanitaria permanente dentro de sus propios hogares debido al colapso de la red hidráulica.
Hospital General: Sin comida ni medicinas
La jornada de protestas comenzó con unos 60 trabajadores de la salud del Hospital General Ticomán, perteneciente al sistema IMSS-Bienestar. El personal médico y administrativo se manifestó para exigir la restitución inmediata del servicio de alimentos, así como el pago de estímulos y prestaciones atrasadas. Además, denunciaron una grave falta de insumos y medicamentos que impide brindar una atención digna a los pacientes.
Casas inundadas los 365 días del año
A unas calles del hospital, en la colonia Candelaria Ticomán, la situación es crítica. Aquí, las familias aseguran que “no temen a la temporada de lluvias”, porque sus casas se inundan las 24 horas del día, los 365 días del año.
No es agua pluvial, sino agua potable que brota del suelo, se filtra por las paredes y reblandece el terreno, destruyendo viviendas enteras.
“Quiero pensar que es agua potable, pero creo que es agua del tubo el que suministra todos los hogares”, relató uno de los vecinos afectados.
Iván, quien habita una de las casas dañadas, describe su vida diaria como vivir prácticamente “dentro de un chapoteadero”. La humedad constante ha traído consecuencias graves para la salud de su familia.
“Muchas enfermedades, no se me quita lo de la garganta, ya es como crónico. Se han enfermado mucho de las vías respiratorias”, explicó. Sus hijos comen, juegan y duermen entre moho y charcos, con un riesgo real y latente de electrocutarse.
Riesgo de derrumbe y reclamo político
La situación estructural es alarmante. José, otro vecino de la zona, vive con pánico ante un posible sismo: “Tengo la pared ya totalmente dañada y tenemos el riesgo de que se venga abajo la vivienda”.
A pesar de tener reportes de varios años ante la Alcaldía Gustavo A. Madero y la Secretaría de Gestión Integral del Agua , nadie responde. Los vecinos acusan que las autoridades se “avientan la responsabilidad unos a otros”.
La indignación escaló al terreno político, cuestionando las prioridades del gasto público federal:
“Vemos cómo el gobierno federal, en lugar de apoyar a su pueblo... prefiere enviarle millones al régimen cubano en lugar de invertirlo en infraestructura pública”, reclamó un habitante, sentenciando con decepción: “Nosotros votamos por Morena y ve dónde nos olvidaron. Yo creo que no valió nuestro voto”.