El discurso de la honestidad en el Gobierno Federal volvió a desplomarse ante la opinión pública nacional. De acuerdo con el más reciente estudio de opinión realizado por la firma México Elige, correspondiente a septiembre de 2026, casi siete de cada diez mexicanos, el 69.6% de la ciudadanía encuestada, afirman categóricamente que en la actual administración federal sí prevalecen las prácticas de corrupción.
Ernestina Godoy y Mario Delgado encabezan la percepción de corrupción en el gabinete
En este escenario de marcada desconfianza social, el titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Mario Delgado, y la fiscal general de la República, Ernestina Godoy, se posicionaron en el primer y segundo lugar absoluto del ranking como los funcionarios peor evaluados, al registrar 60.7 y 58.6 puntos respectivamente en el Índice de Percepción de Corrupción, una escala donde la cifra más alta refleja la mayor apreciación de irregularidades por parte de la población.
La metodología del estudio señala que la encuesta se levantó del 4 al 8 de septiembre de 2026 a 2 mil 033 ciudadanos mexicanos mayores de edad con acceso a dispositivos móviles, contando con un nivel de confianza del 95% y un margen de error de más menos 3.2%. Mientras apenas el 22.1% de la ciudadanía opinó que no hay corrupción en la gestión federal y un 8.3% declaró no tener una postura definida, la respuesta afirmativa predominante evidencia el descontento popular hacia el desempeño del gabinete.
🚨📉 Según México Elige, Mario Delgado y Ernestina Godoy encabezan el índice de percepción de corrupción del Gobierno Federal
— Político MX (@politicomx) September 18, 2026
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De acuerdo con el estudio de @MxElige de septiembre de 2026, el titular de la SEP, @mario_delgado (60.7 puntos), y la fiscal… pic.twitter.com/CmqnJCqECZ
La impunidad en la FGR y el desplome de la confianza en el Gobierno Federal
La presencia de Ernestina Godoy en la cima de este listado no sorprende a la ciudadanía, sino que ratifica las severas críticas sobre la simulación de justicia y la impunidad que imperan en la Fiscalía General de la República. Mientras la titular del Ministerio Público Federal es percibida por la sociedad como una de las servidoras públicas más salpicadas por la sospecha, la institución que encabeza sigue acumulando señalamientos por encubrir a los "peces gordos" de la política.
Muestra de ello ha sido la negativa sistemática de la FGR a investigar a perfiles clave como Andy López Beltrán y el contratista Amílcar Olán, pese a las evidencias surgidas en la trama de huachicol fiscal, la inacción ante la sospechosa huida de Olán al extranjero y el reciente montaje de "decomisos históricos" de combustible en Guanajuato presentados mediáticamente sin un solo capo detenido tras las rejas.
Por su parte, la imputación de presuntas amenazas y el intento de la FGR por cerrar las redes sociales de voces disidentes como la abogada Mónica Calles refuerzan la percepción de que la procuración de justicia se utiliza para la persecución política y no para combatir el delito. Así, la medición de México Elige no solo deja mal parados a Mario Delgado y a Ernestina Godoy, sino que deja al descubierto el distanciamiento entre la narrativa oficial de transparencia y la realidad que percibe la mayoría de los mexicanos.
