Se anunciaron con “bombo y platillo” como la solución definitiva al desabasto de medicamentos y la atención geriátrica, pero en la práctica, los programas federales “Salud Casa por Casa” y las nuevas “Farmacias del Bienestar” se han topado con una dura realidad en el Estado de México : anaqueles cerrados, médicos ausentes y familias que siguen pagando su salud del propio bolsillo.
El equipo de Fuerza Informativa Azteca (FIA) salió a recorrer Atlacomulco y Metepec y en la investigación se pudo revelar que, a pesar de las inauguraciones oficiales, la operación es nula o deficiente.
El médico que nunca llegó: “Prometen y no hacen nada”
El programa “Salud Casa por Casa” inició formalmente en febrero de 2025. En la puerta de la casa de María Guadalupe Concepción Cruz, una mujer de 90 años que padece diabetes e hipertensión, hay un sello oficial que certifica que fue censada; sin embargo, el sticker es lo único que ha recibido del gobierno.
“Ese sello lo vinieron a poner los de Bienestar porque era un censo para los de la tercera edad, para que vinieran los enfermeros a checarlas... A la fecha, no han venido. Nada más vienen, prometen y prometen y no hacen nada”, denunció Juana Lobera, hija de la paciente.
La familia ha perdido la fe. A casi un año del censo, la atención médica domiciliaria brilla por su ausencia.
#Edomex | A casi un año de que arrancó el programa "Salud Casa por Casa", todo quedó en promesas. #Atlacomulco es uno de los municipios donde inició; no hay medicinas ni atención médica.
— Fuerza Informativa Azteca (@AztecaNoticias) January 6, 2026
Además, la llamada "Farmacia del Bienestar" tampoco funciona: estantes vacíos, logotipos… pic.twitter.com/8RSHkUUq3B
Farmacias del Bienestar: “Eso fue una propaganda”
La situación empeora con las llamadas “Farmacias del Bienestar”. Apenas el pasado 2 de diciembre, la Unidad Médica Rural de Atlacomulco fue presentada como uno de los 500 puntos de arranque del programa. Pero al acudir al sitio menos de un mes después, la realidad es otra.
No hay farmacia al exterior, ni estantes en la sala de espera. Los medicamentos están guardados bajo llave en un consultorio, inaccesibles para el público general.
“Eso fue una propaganda, afuera no la tengo (la farmacia) porque no podemos cuidar los medicamentos. A nosotros no nos ha llegado eso”, confesó una trabajadora de la Unidad Médica, quien pidió el anonimato.
Los fármacos permanecen como “intocables” en un anaquel, esperando a pacientes de un programa de visitas domiciliarias que, como en el caso de la señora María Guadalupe, no está funcionando.
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"No me decepciona la enfermería, me decepciona el sistema"
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Más de 90 enfermeras y médicos que ingresaron al IMSS-Bienestar #CDMX desde octubre pasado denuncian la falta de pago de cinco quincenas y prestaciones.
Las irregularidades afectan al menos a 8 hospitales, entre ellos… pic.twitter.com/lvqZEEGRGz
Metepec: Estantes rotos y logos emplayados
A hora y media de distancia, en Metepec, la historia se repite. En una Tienda del Bienestar donde supuestamente ya opera la farmacia, lo único que existe es un estante con defectos y sin inaugurar.
“La van a venir a componer, lo que pasa es que en la parte de abajo esta puerta se atora... A nosotros todavía no nos han dicho que podamos entregar medicamento, falta que vengan los médicos a inaugurar la farmacia”, explicó una empleada del lugar.
El logotipo oficial sigue envuelto en plástico, al igual que la esperanza de los mexiquenses que, ante la promesa incumplida, deben seguir comprando sus medicinas con recursos propios.