La trayectoria del mandatario estatal en Sinaloa, Rubén Rocha Moya, ha estado acompañada por diversos episodios donde sus palabras frente a los micrófonos detonaron intensos debates.
A lo largo de su administración, el titular del Ejecutivo ha emitido posturas que diversos sectores sociales y políticos consideraron insensibles o confrontativas, marcando una relación compleja con la opinión pública mediante declaraciones que abarcan temas de género, seguridad nacional y derechos humanos.
"Meserita de lonchería": Cuando Rubén Moya se expresó de Yeraldine Valverde
Durante el año 2025, la gestión estatal enfrentó un momento crítico cuando el gobernador utilizó calificativos de índole misógina para referirse a Yeraldine Bonilla Valverde, tras su integración como secretaria general de Gobierno.
Dichas expresiones despectivas generaron un rechazo inmediato en el círculo político. Ante la presión, el mandatario recurrió a sus redes sociales para expresar arrepentimiento por el vocabulario empleado, manifestando en esa ocasión que sentía orgullo por la posición que la funcionaria desempeñaba en su gabinete. Ahora, la mujer es gobernadora interina de Sinaloa.
“Adicciones, más feo, que tener a un hijo con discapacidad o tener a un hijo homosexual”
Uno de los puntos de mayor fricción ocurrió en diciembre de 2023, en el marco de su segundo informe de labores. En aquel evento, el funcionario equiparó el consumo de sustancias con condiciones de vida personales, señalando que las adicciones resultaban situaciones más desagradables que tener descendencia con alguna discapacidad o de orientación homosexual.
Esta analogía fue señalada como una muestra de poca empatía hacia grupos vulnerables que históricamente han luchado por el respeto y la dignidad.
Tensiones con el sector productivo y la seguridad
La relación con el campo también registró roces verbales. En noviembre de 2023, al ser cuestionado por las movilizaciones de productores que reclamaban adeudos, Rocha Moya respondió de forma desafiante, indicando a los líderes que podían "volver cuando quisieran", pues no les temía.
Por otro lado, respecto a la crisis de seguridad, para su tercer informe en noviembre de 2024, el gobernador admitió la presencia de hechos delictivos pero acusó la existencia de una propaganda que exageraba el entorno, sugiriendo que la violencia presente no debería paralizar las actividades cotidianas de los ciudadanos.
Postura ante el crimen organizado y crisis escolar
En agosto de 2024, tras menciones de figuras como Ismael Zambada sobre supuestos encuentros con la clase política, el mandatario rechazó tajantemente cualquier nexo con grupos delictivos.
Aseguró que las problemáticas institucionales se atienden exclusivamente en los organismos gubernamentales y que no existía motivo para ser convocado por la delincuencia.
Sin embargo, la realidad operativa volvió a tensar su discurso en septiembre y noviembre de 2024, cuando instó al regreso a clases presenciales y pidió calma a las familias ante la inseguridad.
A pesar de los operativos de vigilancia en los planteles, fue criticado por presionar al sector docente y minimizar el temor de los padres ante posibles brotes de violencia, instando finalmente en su comparecencia del 29 de noviembre a rechazar el pesimismo social.
