Lo que parecía una simple picadura de una garrapata se convirtió en una pesadilla para un hombre en Ohio, Estados Unidos, que terminó con los dedos del pie derecho amputados.
El hombre, identificado como Tim Rosebrook, fue a un lago a disfrutar de un día de pesca, pero cuando regresó a casa se dio cuenta que además de su dotación de peces, también llevaba una garrapata entre los dedos de su pie.
Cuando vio al insecto solo se lo quitó de la piel sin darle mayor importancia al piquete, que tres semanas después desencadenaría una severa infección.
A los pocos días, el pie de Rosebrook comenzó a hincharse y después a ponerse negro, por lo que acudió a un hosppital, donde los médicos le diagnosticaron una infección tan severa que ya no podían salvarle uno de los dedos del pie.

Sin embargo, días después otro dedo también empezó a cambiar de color y regresó al hospital, donde le cortaron un segundo dedo. Cuando los médicos analizaron el caso vieron que la infección se había extendido.
El diagnóstico médico fue isquemia crítica en las extremidades, pero gracias al oportuno trabajo de los doctores, el hombre no perdió su pierna desde la rodilla, como es frecuente en este tipo de infecciones.
¿Cómo son los piquetes de garrapatas?
Las garrapatas son más activas durante los meses cálidos y por lo regular se encuentran en lugares llenos de pasto o árboles. Estos insectos se pueden adherir a la piel de los humanos y los animales, aunque la mayoría de estos piquetes son inofensivos en algunas personas pueden provocar problemas serios como la enfermedad de Lyme.
La mayoría de los piquetes de garrapata solo son un pequeño bulto rojo, algunas veces una mancha roja y muy pocas veces produce síntomas graves como parálisis o falta de oxígeno.
