Ecuador
Henry Romero/REUTERS
13 octubre, 2019
Reuters
Internacional - Notas
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Reanudan protestas en Ecuador

Al menos siete personas han perdido la vida durante estas manifestaciones

13 de octubre.- Tanquetas patrullaban el domingo las calles de la capital de Ecuador, Quito, después de que la policía y los manifestantes chocaran y muchos desafiaran un toque de queda impuesto por el presidente Lenín Moreno en un intento por calmar los disturbios causados por unos recortes a subsidios de combustibles.

Los ecuatorianos publicaban en las redes sociales algunos videos mostrando bloqueos de calles con quema de objetos y enfrentamientos entre multitudes y fuerzas de seguridad en el centro de Quito antes de la primera ronda de conversaciones destinada a terminar con 11 días de disturbios.

La ministra del interior dijo que un grupo de “vándalos” había incendiado nuevamente las oficinas de la contraloría y que unas 500 personas habían desafiado barreras policiales en la ciudad.

Los incidentes fueron los peores en el pequeño país sudamericano en más de una década y el más reciente momento álgido de la oposición al Fondo Monetario Internacional en Latinoamérica.

Moreno ha presentado la disputa como una batalla entre Venezuela y otras fuerzas de izquierda, por un lado, y las ideologías más orientadas a los mercados, por otro.

Casi 60 caminos en la ciudad estaban cerrados, dijo el gobierno municipal, sin dar más detalles.

“Bloquear vías está penado por la ley y más aún en toque de queda”, dijo Bernardo Abad, concejal del Distrito Metropolitano de Quito.

Manifestantes indígenas prometieron continuar con las protestas a lo largo del país hasta que Moreno reinstaure los subsidios a los combustibles, una señal de que un posible avance en la disputa anunciado el sábado podría disiparse bajo las medidas de seguridad del gobierno.

La primera ronda de conversaciones entre líderes indígenas y el gobierno estaba prevista para las 3 p.m. (2000 GMT) en Quito, aunque Naciones Unidas en Ecuador dijo que el diálogo se había demorado por “dificultades operativas”. No se precisó quién participaría o dónde se realizarían las negociaciones.

Moreno firmó un acuerdo de 4.200 millones de dólares con el FMI este año, enfureciendo a muchos de sus anteriores partidarios que votaron por él como el sucesor de izquierda de su exaliado, Rafael Correa.

Moreno ha defendido su decisión la semana pasada de recortar los subsidios a los combustibles como una parte clave de su plan para sanear las cuentas del país, y niega que fuera una exigencia del FMI.

CRÍTICAS A FUERZAS DE SEGURIDAD

Ante un desafío generalizado al estado de excepción por parte de ciudadanos comunes, el ejército dijo que había levantado parcialmente las medidas de emergencia en la ciudad hasta las 8 p.m. del domingo (0100 GMT del lunes), pero resaltó que seguirían vigentes en las partes del norte de Quito, cerca de los puntos de conflicto.

La militarización de la ciudad alimentó las críticas de que el manejo que hizo el gobierno de las protestas había sido demasiado duro. Los grupos de derechos instaron a las fuerzas de seguridad a limitarse.

Al menos siete personas murieron, cientos resultaron heridas y más de 1.000 fueron arrestadas en los disturbios desde que comenzaron el 3 de octubre, de acuerdo con la oficina del ombudsman, que monitorea los conflictos.

"¡Asesinos!”, gritó una mujer desde su ventana en el distrito norte de Mariscal, mientras los helicópteros sobrevolaban el área y se oían sonidos que parecían explosiones y disparos.

Casi todos los vuelos de salida de la ciudad fueron cancelados el sábado y el domingo. El aeropuerto dijo que estaba dando refrigerios a los pasajeros mientras se restringían las zonas aledañas.

“Hicimos nuestras reservas y dos días después de tener todo listo, estalló este problema”, dijo Rodrigo Gómez, un turista chileno que se animó a salir de su hotel para comprar comida pese al estado de emergencia.

Moreno ha atribuido los disturbios a “fuerzas oscuras” vinculadas a Correa, ahora un feroz crítico del gobierno, quien ha estado dando a conocer videos que muestran a policías atacando a personas.

Como evidencia, el gobierno de Moreno ha apuntado a repetidos ataques a la contraloría, donde se almacenan documentos relacionados a una investigación sobre presunta malversación de fondos bajo el gobierno de Correa.

Correa niega los cargos y ha llamado a Moreno traidor por volcarse a la derecha después de ser electo bajo una plataforma de izquierda.

Pero Conaie, un grupo que abarca diferentes pueblos originarios a lo largo de Ecuador, y principal organización de las protestas contra la austeridad, ha fustigado a Correa como un “oportunista descarado”.

“El correísmo nos criminalizó y asesinó a compañeros durante 10 años”, dijo Conaie en Twitter. “Hoy pretende aprovecharse de nuestra plataforma de lucha”.

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