En el México actual, la meritocracia parece haber quedado relegada. Una dura realidad ha quedado al descubierto al comparar los ingresos: mientras los beneficiarios del programa “Jóvenes Construyendo el Futuro” tienen asegurado un apoyo mensual superior a los 9 mil 500 pesos, existen investigadores con grado de Doctorado que no alcanzan siquiera ese monto, sobreviviendo en ocasiones con menos del salario mínimo.
Estas son las prioridades del Gobierno que han encendido la indignación entre la comunidad académica y profesional del país.
El “sueldo” de no estudiar ni trabajar
El programa insignia de la administración, que inició operaciones en enero de 2019, ofrece actualmente un apoyo económico de 9 mil 582 pesos mensuales durante un año, además de seguro médico del IMSS . Los requisitos son simples: tener entre 18 y 29 años y no estar estudiando ni trabajando al momento del registro.
Sin embargo, lo que para el gobierno es un apoyo fundamental, para millones de contribuyentes es una distorsión del mercado laboral, al considerar que se “regala” el dinero de los impuestos mientras, según el INEGI, 26 millones de personas (incluyendo profesionistas) trabajan y sobreviven con menos de un salario mínimo.
15 años de experiencia y Doctorado... por 4 mil pesos a la quincena
La disparidad es insultante para quienes han dedicado su vida a la ciencia y la educación . Un profesor del Instituto Politécnico Nacional (IPN), cuyo testimonio expone la crisis del sector, reveló que su salario es inferior a la beca de la 4T.
“Soy egresado de doctorado por el Instituto Politécnico Nacional en donde trabajo desde hace más de 15 años y pues el salario es aproximadamente de 4 mil 600 pesos a la quincena...”, denunció el académico.
Esto significa un ingreso mensual de 9 mil 200 pesos, cifra que queda por debajo de los 9 mil 582 que recibe un joven del programa. El docente lamentó que al gobierno no le importe si se tiene licenciatura, maestría o doctorado:
“Básicamente, así como estoy yo, estamos varios profesores. Algunos, incluso con más méritos, integrantes del Sistema Nacional de Investigadores (SNI)".
Salario Mínimo: Una promesa rota para el sector cultura
Aunque el salario mínimo incrementó oficialmente el pasado 1 de enero, este beneficio no llegó a todos los rincones de la burocracia. Trabajadores del Colegio de Bachilleres y de la Secretaría de Cultura denuncian que están en la misma situación.
Belén Álvarez, trabajadora de la Secretaría de Cultura, explicó la razón de sus protestas:
“El incremento que se anunció para este año... nos deja a todo el tabulador por debajo del salario mínimo”. Mientras el gobierno federal reparte dinero para ayudar a los jóvenes, por otro lado, ha abandonado a muchos profesionistas más preparados que traen más beneficios al país.