En el Senado de la República se ha abierto la puerta para la regulación de la Inteligencia Artificial (IA) en México. Sin embargo, lo que parece un avance tecnológico ha encendido las alarmas de especialistas, quienes advierten que la línea entre la regulación y la censura en esta nueva propuesta de ley es sumamente delgada.
La propuesta, que se presentará formalmente en los próximos días, incluye una clasificación de infracciones sin precedentes: “leves, graves y gravísimas”. Además, establece la advertencia expresa de “prácticas prohibidas” que podrían implicar incluso penas de cárcel.
Un “paquetazo” de vigilancia masiva
Para el consultor en ciberseguridad, Jersaín Llamas, el trasfondo de esta reforma es preocupante. Señala que México carece de una cultura de ciberseguridad eficaz, lo que convierte a este proyecto en una herramienta de control: “Es un paquetazo de reformas en seguridad nacional, pero que al final es un paquetazo en reformas de vigilancia”, advierte Llamas, destacando que permitiría el acceso indiscriminado a llamadas, mensajes, ubicaciones y navegación de toda la población.
En el Senado se plantea regular la inteligencia artificial en México, pero expertos advierten riesgos como sanciones severas, posibles ambigüedades y una delgada línea entre regulación y censura.
— Azteca Noticias (@AztecaNoticias) April 20, 2026
El debate apenas comienza.
Una nota de @DiegoBorbollaTV en #HechosMeridiano pic.twitter.com/Ff5djFJaXd
Desde la propia Comisión de Análisis y Seguimiento de la IA en el Senado, se ha hecho un llamado a la prudencia. El senador del PRI, Rolando Zapata, subrayó que no se puede pasar por encima de las libertades ciudadanas: “Legislar a ciegas puede tener consecuencias muy graves, desde afectar derechos fundamentales hasta comprometer la seguridad o la competitividad del país”.
La ambigüedad como herramienta de control
Uno de los puntos que más genera suspicacia es la clasificación de “infracción gravísima”. Según el texto, se castigará el empleo de IA para la “manipulación cognitiva, política, electoral o social con fines ilícitos o contrarios a los principios democráticos”. Esta redacción, advierten expertos, deja la puerta abierta a ambigüedades e interpretaciones a modo para castigar la disidencia.
La creación de una Autoridad Nacional de IA, planteada en la iniciativa, ha sido comparada por especialistas con una “policía del pensamiento”. “Es la vigilancia masiva sin sospecha previa”, asegura Jersaín Llamas, ante la posibilidad de que el Estado recabe metadatos de telecomunicaciones de manera deliberada.
Ante este panorama, la postura de legisladores como Zapata es clara: se debe escuchar y entender antes de regular, construyendo una propuesta que no pertenezca a un grupo político, sino que sea un esfuerzo colaborativo que respete las libertades fundamentales.