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Crónica de una mentira: El derrame de petróleo en el Golfo que Pemex intentó ocultar durante semanas

¿Qué oculta Pemex? Tras negar la emergencia, el Gobierno admite que el derrame de petróleo en el Golfo fue por una fuga ignorada. Pescadores y fauna en riesgo.

El desastre ambiental por el derrame de petróleo en el Golfo ha pasado de ser una emergencia ecológica a un escándalo político. Lo que comenzó los primeros días de marzo como una alerta desesperada de ambientalistas y pescadores en Veracruz y Tabasco, fue sistemáticamente negado por las autoridades estatales y federales.

Hoy, la verdad sale a la luz: no fue un ‘buque fantasma’ ni un fenómeno natural; fue una falla operativa de Pemex que se mantuvo en silencio mientras el chapopote invadía las costas.

El grito de auxilio que nadie quiso escuchar

Desde el 2 de marzo de 2026, las voces de alerta resonaron. Alex Cepeda, del Colegio de Biólogos Profesionales de Veracruz, advirtió sobre la gravedad de la contaminación por hidrocarburos en el mar, calificando los daños como ‘devastadores y duraderos’. Mientras tanto, en Tabasco, el pescador Román Aparicio relataba el infierno en vida: redes inservibles y peces huyendo del ‘chapo’.

A pesar de las evidencias, la narrativa oficial fue el negacionismo. La gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle, aseguró el 20 de marzo que las playas estaban limpias y que solo se trataba de ‘gotitas o residuos’. Sin embargo, la realidad en la arena contaba otra historia: voluntarios recogiendo crudo con carretillas y la aparición de delfines y tortugas muertas en el litoral.

La coartada del ‘buque fantasma’

En un intento por proteger la imagen de la gestión actual y engañar incluso a la presidenta Claudia Sheinbaum, directivos de Pemex y secretarios de Estado montaron una versión que hoy se desmorona. Argumentaron que la contaminación provenía de un vertimiento ilegal de un buque y de ‘chapopoteras naturales’ en Cantarell.

Alicia Bárcena, Secretaria de Medio Ambiente, llegó a declarar que no se había encontrado ‘daño ambiental severo’, mientras el Director de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, sostenía que la situación estaba ‘bajo control operativo’.

La confesión: Una fuga ignorada por ocho días

La estructura de mentiras finalmente reventó. En una declaración reciente, el propio Director de Pemex tuvo que reconocer que el origen de la crisis fue la ruptura de un ducto petrolero. Lo más alarmante es la confesión de la negligencia: el cierre de la válvula principal se realizó hasta el 14 de febrero, ocho días después de haberse detectado la fuga.

Este derrame de petróleo en el Golfo no solo ha dejado una mancha negra en el ecosistema, sino también en la credibilidad de las instituciones encargadas de protegerlo. Aunque se busca fincar responsabilidades en funcionarios menores, el daño ambiental y social exige una rendición de cuentas al más alto nivel.

La mentira insostenible: Director de Pemex acepta derrame de crudo en el Golfo

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