Aunque el cielo esté despejado y no haya viento fuerte, el mar puede volverse peligroso de un momento a otro. El mar de fondo puede tomar por sorpresa a vacacionistas. Entender cómo se presenta y reconocer sus señales puede marcar la diferencia entre disfrutar la playa o enfrentar una situación de riesgo.
En los últimos días, durante las vacaciones de Semana Santa, se han vuelto virales en redes sociales varios videos donde se observa este comportamiento del mar, con olas que irrumpen con fuerza en la orilla.
¿Qué es el mar de fondo?
El mar de fondo es un fenómeno marino que se caracteriza por un oleaje largo, constante y con gran energía, generado por tormentas que ocurren lejos de la costa.
Estas olas viajan a lo largo del océano Pacífico y pueden llegar a las playas incluso cuando el clima local parece tranquilo.
Aunque puede presentarse durante todo el año, es más frecuente entre mayo y noviembre. Su nombre no significa que se origine “en el fondo del mar”, sino que proviene de zonas remotas y profundas. En México, afecta principalmente las costas del Pacífico, desde Baja California Sur hasta Chiapas.
Diferencias entre un mar de fondo y un tsunami
A diferencia de un tsunami, el mar de fondo tiene un origen completamente distinto. Mientras el mar de fondo se forma por la acción del viento en tormentas lejanas, un tsunami se genera principalmente por sismos u otros movimientos bruscos del fondo marino.
Además, el mar de fondo es un fenómeno natural recurrente e incluso benéfico, ya que ayuda a mezclar y reciclar las aguas marinas, favoreciendo los ecosistemas; en cambio, los tsunamis son eventos poco frecuentes pero altamente destructivos.
Recomendaciones ante un mar de fondo en tus vacaciones
Para evitar riesgos cuando se presenta este fenómeno durante tus vacaciones, es importante seguir medidas de prevención.
Se recomienda respetar siempre las indicaciones de salvavidas y autoridades de Protección Civil, así como los banderines colocados en las playas y los avisos del Servicio Meteorológico Nacional.
También es fundamental evitar nadar o realizar deportes acuáticos, no caminar cerca de la orilla, retirar mobiliario como palapas, resguardar embarcaciones pequeñas y mantenerse informado en todo momento. Estas acciones pueden marcar la diferencia para disfrutar la playa de forma segura.
