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“Comercio justo sobre los aranceles": Mercosur y Unión Europea firman el mayor acuerdo comercial del mundo en Paraguay

La Unión Europea y Mercosur firmaron el mayor acuerdo comercial del mundo, tras más de 25 años de negociaciones marcadas por retrasos, tensiones políticas y resistencias internas.

El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, el presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, el presidente de Paraguay, Santiago Peña, el presidente de Argentina, Javier Milei, el presidente de Uruguay, Yamandu Orsi, y el ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Mauro Vieira, durante la ceremonia de firma de un acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y el bloque sudamericano Mercosur , que pone fin a más de 25 años de negociaciones, en Asunción, Paraguay, el 17 de enero de 2026
El acuerdo contempla la eliminación progresiva de aranceles sobre más del 90 % de los bienes comercializados entre ambas regiones | Reuters

La Unión Europea (UE) y Mercosur (integrado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) firmaron este sábado 17 de enero en Asunción, Paraguay, lo que se ha descrito como el mayor acuerdo comercial del mundo tras más de 25 años de negociaciones.

El pacto, que busca eliminar cerca del 91-92 % de los aranceles entre ambos bloques y crear una de las zonas de libre comercio más grandes globalmente, se presenta como un avance geopolítico crucial en medio de tensiones comerciales mundiales.

Sin embargo, el acuerdo es polémico y todavía enfrenta resistencia significativa, especialmente en Europa, donde sectores como la agricultura y grupos ambientalistas alertan sobre un posible impacto adverso para productores locales, el medio ambiente y estándares sanitarios.

¿Qué contiene el histórico acuerdo comercial entre Mercosur y la Unión Europea?

El pacto firmado en Paraguay comprende dos instrumentos principales: un Acuerdo Comercial Interino (ITA), centrado en el comercio de bienes y servicios, y un Acuerdo de Asociación (EMPA) que incluye cooperación política y sectorial.

Según los documentos oficiales, el acuerdo contempla la eliminación progresiva de aranceles sobre más del 90 % de los bienes comercializados entre ambas regiones durante un periodo de hasta 15 años, aumentando el acceso de productos como maquinaria europea a Sudamérica y de productos agrícolas sudamericanos a Europa.

Además de aranceles, el acuerdo aborda la reducción de barreras no arancelarias y plantea mecanismos para protección de estándares sanitarios y ambientales, así como cláusulas de salvaguarda en caso de amenazas a sectores sensibles.

Razones detrás de la firma: geopolítica y diversificación comercial

Los líderes de la Unión Europea promocionan el pacto como una respuesta al auge del proteccionismo global, especialmente frente a los aranceles impuestos por Estados Unidos y la creciente influencia económica de China en América Latina.

Bruselas espera que el acuerdo apoye a sus industrias automotriz y de maquinaria, facilite acceso a minerales críticos y reduzca la dependencia comercial de mercados tradicionales, reforzando así la presencia de Europa en un bloque sudamericano rico en recursos naturales.

Para los países del Mercosur , el pacto significa una apertura estratégica hacia mercados de alto valor y un impulso para diversificar sus exportaciones fuera de los destinos habituales.

Las tensiones en la Unión Europa por el acuerdo con Mercosur

A pesar de su firma, el acuerdo aún no está en vigor: debe ser ratificado por el Parlamento Europeo y los congresos de los países del Mercosur .

Según medios locales, importantes sectores agrícolas han rechazado el pacto, advirtiendo que productos sudamericanos menos costosos (como la carne de res) podrían socavar la competitividad local, provocando protestas con tractores en ciudades como Berlín y París.

Además, Reuters reportó que organizaciones ambientalistas también han expresado preocupaciones sobre deforestación y estándares sanitarios asociados con la producción agrícola en Sudamérica, argumentando que el acuerdo podría debilitar políticas climáticas y de biodiversidad.

Asimismo, el impacto entre países de la Unión Europea será desigual: mientras Francia, Irlanda y Polonia manifiestan fuertes reservas, otros como Alemania, España e Italia, tras concesiones agrícolas, apoyan el tratado.

¿Qué sigue después de la firma?

Tras la ceremonia en Paraguay, el próximo paso para que el acuerdo entre en vigor es su ratificación formal. En la Unión Europea , se espera que el Parlamento vote en los próximos meses, y solo con ese visto bueno el pacto podrá implementarse plenamente.

Los debates políticos en Europa muestran una clara división entre quienes ven el acuerdo como un motor de crecimiento y quienes temen por sectores vulnerables, especialmente la agricultura.

Aunque presentado como un hito histórico del comercio global basado en la apertura de mercados y la cooperación multilateral, el acuerdo Mercosur - Unión Europea entra en una etapa crítica donde sus beneficios potenciales se equilibran con obstáculos políticos, protestas sociales y fuertes críticas por su impacto económico y ambiental.

Notas