El presidente del Senado, Alejandro Armenta Mier, reconoció que, ante conflicto entre México y Perú, el gobierno federal mantiene una actitud tolerante y de respeto al no responder con la misma moneda por la expulsión del embajador mexicano en ese país sudamericano, Pablo Monroy Conesa.
Hecho inédito entre ambos países.
Dijo que, si bien es un hecho inédito entre ambos países, el problema no debe escalar a otras instancias, pues se trata de un conflicto entre gobiernos y no entre naciones.
El presidente de la Cámara de Senadores resalto la importancia de que el presidente López Obrador no pida la salida del embajador de Perú acreditado en México.
“Lo más común cuando se da un conflicto de esta naturaleza es que los gobiernos en turno expulsan en el mismo sentido a los embajadores para dar una nota de equilibrio diplomático. Caso contrario en México, pese a que se expulsó a un diplomático mexicano, en el caso de México no habrá una repercusión de esa naturaleza; y eso sin duda es un mensaje de tolerancia, de respeto a este país de Sudamérica”, señaló Armenta Mier.