La delgada línea entre la operación política y los vínculos con el crimen organizado en la Ciudad de México ha vuelto a desatar un escándalo en el Poder Legislativo. El diputado federal de Morena, Gabriel García Hernández, quedó bajo el escrutinio público tras revelarse que introdujo formalmente a las instalaciones del Congreso de la Unión a dos presuntos integrantes de alto perfil de "Los Tanzanios", un grupo delictivo con un largo historial de violencia, extorsión y narcomenudeo en la zona oriente de la capital.
Los implicados fueron identificados como "El Oso" y "La Yaca", quienes no solo ingresaron a los recintos legislativos bajo el cobijo del congresista, sino que han sido integrados activamente como líderes y coordinadores dentro de su proyecto político y de transporte denominado "Sentimientos de Iztapalapa".
De las carpetas de investigación a los pasillos del Senado
De acuerdo con registros periodísticos e indagatorias previas del periodista Antonio Nieto, el grupo de "Los Tanzanios" ha sido catalogado por la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX) como uno de los principales generadores de violencia en las alcaldías Iztapalapa e Iztacalco. A pesar de los antecedentes de la organización, la cual también está vinculada al cobro de piso a transportistas y comerciantes, García Hernández les abrió las puertas del Senado de la República durante los foros de organización de su movimiento.
Diputado @GabrielGarcia_H aquí tiene sus PRUEBAS:
— Antonio Nieto (@siete_letras) May 19, 2026
Las personas que usted DEFIENDE son OBJETIVO de @SSC_CDMX y @FiscaliaCDMX.
Explique, mejor, si los defiende porque le caen bien o porque tiene otros intereses. pic.twitter.com/3kV5a6v726
El legislador, quien fuera el poderoso coordinador de los Programas para el Desarrollo al inicio del sexenio obradorista, justificó la inclusión de estos personajes bajo el argumento de que su proyecto busca regularizar y dignificar el transporte público local, particularmente los bicitaxis y mototaxis de la demarcación. Sin embargo, para diversos sectores de la oposición y activistas vecinales, esta alianza representa la entrega de la estructura de movilidad popular a células criminales a cambio de movilización y control territorial.
El proyecto "Sentimientos de Iztapalapa" bajo sospecha
Los señalamientos apuntan a que "El Oso" y "La Yaca" operan como los enlaces directos para alinear a los trabajadores del transporte informal en Iztapalapa, utilizando la bandera del partido oficialista para garantizar impunidad en sus zonas de influencia. El propio diputado ha compartido imágenes y videos de los encuentros en sus redes oficiales, lo que ha sido interpretado como una validación institucional hacia liderazgos bajo sospecha delictiva.
Llevamos más de 8 meses trabajando públicamente en foros, mesas y encuentros sobre el Transporte de Barrio.
— Gabriel García Hernández (@GabrielGarcia_H) May 18, 2026
Lo fácil es criminalizar.
Lo responsable es ordenar, regular y dar soluciones reales a miles de familias que viven esta realidad todos los días. @siete_letras #Mototaxis https://t.co/MFLKZ1NMDu pic.twitter.com/uZEAuGCX6D
El caso ha encendido las alarmas de cara a las próximas lógicas de control político en la capital, reavivando las denuncias sobre cómo ciertas facciones partidistas recurren a grupos de choque o células de la delincuencia organizada para asegurar su permanencia y movilización en las zonas más pobladas de la capital.
