El proceso para renovar el Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE) ha comenzado formalmente. Con la aprobación de la convocatoria por parte de la Junta de Coordinación Política (Jucopo), se activa la maquinaria legislativa para sustituir a los consejeros Dania Ravel, Claudia Zavala y Jaime Rivera, quienes concluyen su periodo el próximo 4 de abril. Pero, ¿cómo se garantiza que los nuevos perfiles sean los adecuados? El método combina evaluación técnica, consenso político y, en última instancia, el azar.
Las etapas del proceso de selección para los nuevos consejeros del INE
Para asegurar que los aspirantes cuenten con los conocimientos necesarios, la Cámara de Diputados ha establecido un calendario riguroso que divide la elección en momentos críticos:
- Registro y validación (23 al 25 de marzo): Los ciudadanos interesados deberán inscribirse y entregar la documentación que acredite su trayectoria en materia electoral.
- Evaluación de perfiles (28 de marzo al 17 de abril): Un Comité de Evaluación revisará los currículos y realizará exámenes o entrevistas para filtrar a los candidatos más aptos.
- Conformación de quintetas (20 de abril): El Comité enviará a la Jucopo las listas con los nombres finalistas.
- Votación en el Pleno (22 de abril): La Mesa Directiva someterá a votación las propuestas. Para ser electos, los nuevos consejeros requieren el voto de las dos terceras partes de los diputados presentes.
¿Qué pasa si no hay acuerdo político?
La ley prevé mecanismos de salida para evitar que el INE quede incompleto de forma permanente. Si el 22 de abril los partidos no logran un consenso, se recurrirá a la insaculación, mejor conocida como "tómbola", el día 28 de abril.
En un escenario de parálisis total, el proceso llegaría a su instancia final el 29 de abril, cuando el listado se enviaría a la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) para que los ministros realicen una nueva tómbola definitiva. Cabe destacar que, mientras este proceso ocurre, el INE operará durante casi todo abril con solo ocho integrantes, lo que añade presión para agilizar la elección y evitar vacíos en la toma de decisiones.
