El ‘Plan B’ de la reforma electoral volvió a colocarse en la discusión política. Morena, PT y Partido Verde acordaron impulsar en el Congreso un nuevo paquete de cambios que toca temas como la revocación de mandato, las consultas populares, los salarios de diputados locales y la integración de los ayuntamientos.
Aunque se presenta como una ruta para ajustar reglas, la propuesta ya encendió alertas entre analistas. El punto que más llama la atención es la posibilidad de abrir las consultas populares a temas electorales, un terreno que podría ampliar el margen de maniobra de la mayoría legislativa.
Además, el plan también mete mano en la vida municipal. La intención es reducir el número de regidores según la población de cada ayuntamiento y revisar las percepciones de funcionarios locales, bajo el argumento de que todavía hay cargos que ganan más que la titular del Ejecutivo.
¿Qué incluye el ‘Plan B’ de reforma electoral?
El acuerdo impulsado por Morena, PT y Partido Verde contempla adelantar la consulta de revocación de mandato a 2027, permitir consultas populares sobre temas electorales, buscar que todos los diputados locales tengan el mismo salario y reducir el número de regidores en los municipios.
Se trata de un paquete que no sólo toca asuntos electorales, sino también la estructura de los gobiernos locales. Por eso, el alcance de la propuesta va más allá de una simple reforma política y entra en temas de representación, presupuesto y control institucional.
¿Por qué preocupa la consulta popular en materia electoral?
El tema que más inquieta a analistas es la posibilidad de abrir la consulta popular a materia electoral. El especialista político, Juan Carlos Cruz, advirtió que al hacerlo, prácticamente podrían preguntar lo que quisieran, porque la Constitución permite que 33% de cualquiera de las dos cámaras solicite una consulta.
Después, esa solicitud tendría que ser aprobada por la mayoría de la Cámara correspondiente. Ahí es donde, según el analista, entra el peso de la mayoría oficialista, ya que hoy Morena y sus aliados tienen la fuerza legislativa para empujar ese tipo de mecanismos.
¿Qué cambiaría para los regidores de los ayuntamientos?
Otro de los puntos del ‘Plan B’ de la reforma electoral es la reducción del número de regidores en los municipios. La idea es que la cantidad de integrantes de los ayuntamientos quede sujeta al tamaño de la población.
Con esta modificación se pretende fijar rangos. Es decir, que los municipios con menos de 60 mil habitantes tengan cierta cantidad de regidores y que los de más de 800 mil tengan otra.
Lo que se busca es evitar que los ayuntamientos mantengan el número de regidores que cada estado decidió de manera autónoma.
¿Qué dice el plan sobre los salarios de funcionarios locales?
La propuesta también pone la mira en las percepciones de funcionarios locales. Uno de los argumentos es que todavía hay regidores que ganan más que la presidenta, no sólo por sueldo, sino también por apoyos que reciben para atención ciudadana.
En ese mismo paquete se busca que todos los diputados locales tengan el mismo salario, con la intención de homologar percepciones y ajustar lo que el oficialismo considera excesos dentro de los gobiernos estatales y municipales.
¿Cuándo podría llegar el ‘Plan B’ al Senado?
El ‘Plan B’ de la reforma electoral podría ser enviado esta semana que viene al Senado de la República. Eso coloca la discusión en una fase clave, porque el bloque oficialista ya no sólo habla de una idea en construcción, sino de una propuesta que podría entrar pronto a revisión legislativa.
El debate, sin embargo, no estará centrado sólo en la revocación de mandato o en los salarios. La mayor atención está puesta en las consultas populares sobre temas electorales, un punto que, para especialistas, podría abrir la puerta a decisiones de gran calado impulsadas desde la mayoría en el Congreso.