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¡No es casualidad! Revelan por qué se han registrado huracanes consecutivos en México

“Odalys”, “Polo”, “Rachel”, “Simón” y “Trudy” alcanzaron gran intensidad en semanas consecutivas. Esto es lo que hay detrás de esta actividad ciclónica.

Huracanes
Huracanes en México|IA

La temporada de huracanes de 2026 ha llamado la atención por la formación consecutiva de ciclones de gran intensidad en el océano Pacífico, cerca de las costas de México.

Y es que, "Odalys", "Polo", "Rachel", "Simón" y "Trudy" protagonizaron esta racha de fenómenos meteorológicos, que ha puesto bajo vigilancia a distintas regiones del país.

Pero, ¿por qué se han registrado tantos huracanes intensos en un periodo tan corto? Especialistas señalan que dos factores contribuyen a explicar este comportamiento, y estos son el fenómeno de "El Niño" y el calentamiento global asociado al cambio climático.

De acuerdo con un reporte de CNN, ambos factores están favoreciendo condiciones para el desarrollo de ciclones más intensos. Aunque la actividad ciclónica es habitual durante esta época del año, lo que genera preocupación es la rapidez con la que algunos sistemas han ganado fuerza.

¿Qué tienen que ver "El Niño" y el calentamiento global?

El fenómeno de "El Niño" consiste en un calentamiento anómalo de las aguas superficiales del océano Pacífico ecuatorial. Sus efectos modifican los patrones atmosféricos y pueden favorecer la formación e intensificación de huracanes en esta cuenca.

Durante este episodio, el calentamiento del océano ha alcanzado niveles particularmente elevados. Además, El Niño puede reducir la cizalladura del viento en determinadas regiones del Pacífico, una condición que permite que los ciclones se organicen y fortalezcan con mayor facilidad.

El segundo factor es el calentamiento global. El incremento de la temperatura del planeta también eleva la temperatura de los océanos, que proporcionan energía y humedad a los ciclones tropicales.

Cuando ambos fenómenos coinciden, sus efectos pueden reforzar las condiciones favorables para el desarrollo de tormentas intensas.

Así llegó "Odalys", "Polo", "Rachel", "Simón" y "Trudy"

La racha comenzó con "Odalys", que se formó como tormenta tropical el 20 de septiembre y posteriormente alcanzó la categoría 4. El mismo día surgió "Polo", que sorprendió por su rápida intensificación: poco más de 30 horas después de formarse, llegó a la categoría 5.

"Polo" alcanzó esa categoría en tres ocasiones durante su trayectoria y se mantuvo como "huracán mayor" hasta tocar tierra en Baja California Sur el 27 de septiembre.

Mientras tanto, "Rachel" se desarrolló frente a las costas del sur de México y llegó a la categoría 3 el 1 de octubre. Posteriormente, "Simón" y "Trudy" se sumaron a la actividad ciclónica del Pacífico.

En el caso de "Trudy", el Servicio Meteorológico Nacional informó el 16 de octubre que el sistema había alcanzado la categoría 3, con vientos máximos sostenidos de 195 kilómetros por hora. Sin embargo, no tardó en debilitarse, llegando hasta categoría 1.

¿Es normal que haya tantos huracanes en esta época?

La temporada de ciclones tropicales en el Pacífico suele alcanzar uno de sus periodos de mayor actividad entre octubre y diciembre. Por ello, la presencia de tormentas y huracanes durante estos meses no es, por sí misma, extraordinaria.

Lo que especialistas consideran especialmente preocupante es la rápida intensificación de algunos sistemas y la posibilidad de que estas condiciones se presenten con mayor frecuencia en un planeta más cálido.

La coincidencia de "El Niño" y el calentamiento global no significa que todos los huracanes vayan a comportarse de la misma manera ni que cada ciclón pueda atribuirse exclusivamente a estos factores. Sin embargo, sí ayuda a explicar por qué el océano Pacífico ha registrado condiciones favorables para tormentas de gran intensidad.