El presidente Vladimir Putin declaró que Rusia había sufrido un "ataque terrorista" en la región de Briansk, fronteriza con Ucrania, y prometió acabar con lo que calificó como un grupo de sabotaje ucraniano que había disparado contra civiles.
Por su parte, Ucrania acusó a Rusia de escenificar una falsa "provocación", pero también pareció insinuar que algunas personas de origen ruso habían llevado a cabo algún tipo de operación.
Entre informes de bombardeos y sabotajes esporádicos, las regiones fronterizas de Rusia se han vuelto cada vez más inestables desde que Moscú invadió Ucrania hace un año.

Putin, en un discurso televisado, acusó al grupo de abrir fuego frente civiles que viajaban en coche, incluidos niños. El gobernador de Briansk, Alexander Bogomaz, dijo que el ataque había matado a dos personas y herido a un niño de 11 años.
Vladimir Putin/Presidente de Rusia
“No conseguirán nada. Los aplastaremos”
Militares heridos por ataques
Cuatro miembros de la Guardia Nacional rusa resultaron heridos al pasar en su vehículo sobre una mina en la localidad de Sushany, al otro lado de la frontera con Ucrania, según declaró Alexander Khinstein, parlamentario federal de alto rango.
Los cuatro habían estado participando en una operación para asegurar la región, escribió en la aplicación de mensajería Telegram.
El servicio de seguridad rusa dijo inicialmente que el ejército intentaba liquidar a "un grupo armado de nacionalistas ucranianos" que había cruzado la frontera. Más tarde dijo que la situación estaba bajo control y que se había encontrado un gran número de artefactos explosivos, mientras se procedía al desminado. No mencionó informes anteriores de agencias de noticias estatales que afirmaban que se habían tomado rehenes.
Kiev acusa a Moscú de provocación
El asesor presidencial ucraniano Mijailo Podolyak escribió en Twitter que la historia sobre un grupo de sabotaje ucraniano en la Federación Rusa es una clásica provocación deliberada.
Dijo que Rusia "quiere asustar a su pueblo para justificar el ataque a otro país y la creciente pobreza tras el año de guerra".
Un portavoz de la inteligencia militar ucraniana sugirió que la composición del grupo de sabotaje era señal de luchas internas.