En la Ciudad de México, existen batallas que parecen perderse antes de comenzar. Una de ellas es la erradicación de los tiraderos clandestinos de basura. En el corazón de la colonia Morelos, un operativo encubierto encabezado por la alcaldesa de Cuauhtémoc, Alessandra Rojo de la Vega, dejó al descubierto una realidad desalentadora: el esfuerzo de las cuadrillas de limpieza puede quedar anulado por la falta de conciencia ciudadana en cuestión de segundos.
La alcaldesa llegó a una de las esquinas más conflictivas de la zona poco antes de las 9:00 de la noche. El objetivo era documentar el ciclo de vida de un punto crítico de residuos. Tras supervisar las labores de recolección y dejar el espacio completamente despejado, la autoridad decidió esperar. Lo que sucedió después fue captado en video y narra una problemática social profunda.
Tiraderos clandestinos en la colonia Morelos
Lo que para el personal de limpia representa horas de trabajo pesado, para algunos vecinos representó apenas un instante de descuido. De acuerdo con el registro de la alcaldesa, la zona quedó limpia a las 9:28 p.m. No pasaron ni cinco minutos antes de que los primeros desechos volvieran a aparecer sobre la banqueta.
Esto pasó minutos después de limpiar el Kiosco Morisco.
— Alessandra Rojo de la Vega (@AlessandraRdlv) March 13, 2026
La Cuauhtémoc no solo se gobierna… también se respeta.
¿Por qué creen que la calle es basurero?
Vecinos cacen un cochino y repórtalo a nuestra Base Diana: 55 1487 5940 pic.twitter.com/jxkIPaoQ3u
“Vamos a esperar... son las 9:28, son las 9:33, 9:34... me dan ganas de llorar y a detenerlos. ¿Vieron cuántos minutos pasaron? 9:37 y nos podríamos estar toda la noche con todo y policía”, expresó con frustración Rojo de la Vega. A las 9:37 p.m., el "nuevo" tiradero ya había nacido. Bolsas de plástico, residuos orgánicos y desperdicios varios volvieron a ocupar el espacio público que apenas unos minutos antes había sido recuperado.
Este fenómeno demuestra que, sin importar la frecuencia de la recolección o la presencia de operativos, el hábito de arrojar basura en la calle está arraigado en la dinámica diaria de la colonia.
