Hay ausencias que duelen profundamente, especialmente aquellas que interrumpen un sueño. Para Israel Enrique Gallegos Soto, el pasado domingo no era un viaje cualquiera; era la oportunidad de cumplir la ilusión de volver a subirse al tren , tal como lo hacía de niño en su natal Matías Romero, una ciudad de corazón ferrocarrilero.
Lamentablemente, esa historia ya no podrá contarla. El comunicador oaxaqueño se convirtió en una de las víctimas mortales del descarrilamiento del Tren Interoceánico de la Línea Z, un accidente que ha dejado una cicatriz en el Istmo con un saldo de 13 muertos y 98 heridos.
Israel iba a presentar a su esposa
Israel abordó el tren que cubría la ruta Salina Cruz - Coatzacoalcos con un propósito personal: llevaba a su esposa para presentarla oficialmente a su familia. Sin embargo, el destino cambió en segundos cuando cuatro vagones se salieron de la vía.
Israel falleció al momento del impacto. Su pareja sobrevivió, pero permanece hospitalizada, recuperándose de las lesiones y de la pérdida. Este martes, entre el dolor y la incredulidad, los restos del comunicador fueron velados y sepultados en el Panteón Municipal de Matías Romero.
Ausencias que duelen tras tragedias...
— Fuerza Informativa Azteca (@AztecaNoticias) January 1, 2026
Israel, periodista de #Oaxaca, buscaba cumplir su sueño que era subirse al Tren Interoceánico, sin embargo, su vida se apagó tras el descarrilamiento.
Amigos y familiares le dieron el último adiós, mientras que exigen justicia por este… pic.twitter.com/sqPBUrYPqW
Su tía, Silvia del Toro Esquinca, lo recordó con nostalgia:
“A él le gustaba la lectura, le gustaba la política, inclusive, porque él quería ir abriéndose paso”.
“Aquí hay culpables": La exigencia de justicia
El duelo de la familia Gallegos Soto está acompañado de una firme exigencia: verdad. Ares Edgardo Jiménez Antonio, primo de Israel, relató lo complicado que fue encontrar y rescatar el cuerpo de entre los vagones retorcidos. Ahora, pide que la investigación no sea superficial.
“Que se aclare, no hay más, aquí hay culpables. Si fue la empresa española la que tocó ese tramo, adelante; si fue el albañil, si fue el chofer, si fue el que fabricó la máquina... alguien tiene que ver ahí, tienen que traer a gente experta...”, sentenció Ares.
La familia pide que las autoridades vayan “con todo” en la indagatoria, subrayando que la tragedia afectó a decenas de familias, incluyendo niños que quedaron incomunicados y aterrorizados en medio de la nada.
“Espero que vayan con todo, no importa el color, no importa quién sea, porque son muchas familias las que quedaron afectadas...”, agregó el primo de la víctima. Así terminó el viaje de un tren que no llegó a su destino, frustrando los sueños de un comunicador cuya única ilusión, ese domingo, era recordar su niñez.