Aarón quiere ayudar a Paola a superar su gusto por las bebidas. Nunca se imaginó lo que sucedería después de invitarle unas chelas a Paola, pues sólo quería que se relajara. Paola revela que Aarón tiene problemas con la bebida. Aarón lo niega y asegura que la perdición de Paola son los pitufos.