Brian asegura que Diana no es mala ni ratera, simplemente necesita que la entiendan como él lo hace, pues él confía en que algún día cambiará. Brian y Diana se conocieron donde él trabaja; fue flechazo a primera vista y eventualmente la llevó a vivir a casa de su mamá. Ahora, Brian pide que nos los tachen de rateros sólo porque tomaron unos pollos, que no eran suyos, para divertirse en pareja.