No tienes por qué esperar años para cumplir el sueño de tener un jardín lleno de vida y que te regale un poco de sombra, existen algunas plantas de crecimiento rápido que, con el cuidado debido, pueden transformar un simple terreno en un espacio acogedor y fresco en poco tiempo, especialmente si eliges especies que se adapten bien a tu clima.
Entre todas las opciones de plantas ornamentales que puedes encontrar, considera las dos opciones que te contamos a continuación porque destacan por su velocidad y el efecto visual.
La primera de ellas tiene varios nombres, algunas personas la mencionan como "La dama de noche", "flor de luna" o "quiebracajetes", pero su nombre formal es Ipomoea alba, y se trata de una trepadora nocturna perfecta para cubrir pérgolas y rejas.
Por otra parte, el kiri (Paulownia tomentosa), también conocido como "paulonia" o "árbol de la emperatriz", es una especie que parece salida de la selva tropical por el tamaño de sus hojas y la rapidez con la que crece.
Ambas se han vuelto populares tanto en proyectos de paisajismo como en jardines caseros que buscan resultados rápidos y un toque casi “escenográfico”.
Un muro verde perfumado
Si quieres que tu espacio esté completamente cubierto por hojas grandes y verdes, y que al anochecer se llene de flores blancas enormes, brillantes y perfumadas: eso es precisamente lo que hace la dama de noche cuando tiene un buen soporte donde trepar.

Visualmente se ve como una cortina vegetal densa, con campanas blancas que destacan incluso con luz tenue, ideal para terrazas íntimas o patios donde pasas las noches.
Es una planta de crecimiento muy rápido: puede llegar a entre 5 y 10 metros donde encuentra estructura firme, por lo que en una sola temporada es capaz de transformar una pared desnuda en un muro verde completo.
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Eso sí, necesita sol directo o al menos varias horas de luz al día, riego regular (sin encharcar), y un suelo bien drenado con algo de materia orgánica para mantenerse siempre vigorosa. Sus flores se abren al atardecer y se cierran al amanecer, liberando un aroma dulce que atrae polinizadores nocturnos como polillas, lo que también aporta vida y movimiento a tu jardín.
Para que crezca tan rápido, solo tienes que darle algo donde sujetarse: ya sea una malla, alambre, columnas o una reja simple; sus tallos se enroscarán solos y en pocas semanas vas a ver cómo va tapizando todo el espacio.
El árbol “turbo” que da sombra de selva
El kiri (Paulownia tomentosa) es el árbol perfecto si quieres que tu jardín parezca maduro en poco tiempo: sus hojas gigantes le dan un aspecto tropical y sus brotes pueden crecer varios metros en un solo año cuando las condiciones son buenas.
Tendrás un árbol de gran presencia, con copa amplia y un follaje tan grande que da una sombra generosa, ideal para crear un rincón fresco con una mesa y sillas cómodas para pasar el rato.
En sus primeros años de vida, la paulonia puede alcanzar de uno a tres metros de crecimiento, e incluso hay casos en los que los brotes han llegado a rondar los cinco metros en una sola temporada, algo que la ha hecho famosa como árbol “súper rápido”.
Este árbol requiere suelos bien drenados, fértiles y ligeramente ácidos, riegos regulares mientras se establece, y pleno sol para tener los nutrientes necesarios para alcanzar todo su potencial de crecimiento.
Por cierto, en primavera, antes de que salgan las hojas, tendrá unos racimos de flores violetas o lila muy decorativas, que además atraen abejas y otros polinizadores, aportando color y vida al jardín.
Una pareja explosiva
Si combinas ambas plantas, tendrás una trepadora veloz con un árbol de crecimiento acelerado, podrás crear un jardín lleno, con altura, sombra y flores, sin esperar una década.
Considera que con la poda regular puedes decidir qué tipo de efecto quieres: si podas mucho en invierno, al año siguiente emitirá tallos con hojas aún más grandes, creando un efecto de parasol enorme; si lo podas con moderación, mantendrás mejor la floración y una forma de árbol más clásica.
Es importante plantarlo lejos de construcciones, cisternas o muros ligeros, porque su sistema de raíces es potente y necesita espacio, pero a cambio tendrás un árbol que se ve adulto y protagonista en muy pocos años.
