Existen muchas personas que quieren tener una planta en su casa, pero prefieren aquellas que son fáciles de cuidar para que siempre luzcan preciosas. En estos casos, una especie que no falla es el potus, que además se puede decorar con sutiles detalles para maximizar su belleza y hacer que no parezca una simple decoración.
Y para conseguirlo, solo se necesita un poco de imaginación y encontrar el espacio perfecto para colocarla, cuidando en todo momento que se trate de un ambiente adecuado para su supervivencia. La buena noticia es que estas plantas suelen adaptarse bien a las condiciones de casi cualquier lugar, por lo que tu única preocupación será regarla cada que lo necesite.
Haciendo un espiral con la planta de potus para decorar las paredes
Si quieres una decoración moderna y fuera de lo tradicional, entonces puedes hacer un espiral que le dará un toque único a las paredes planas y sin vida. Solo necesitas fijar una maceta al centro y, con mucho cuidado, ir tomando las ramas de la planta de potus para acomodarlas en forma de espiral, sujetando con ganchos de plástico que no aprieten a las hojas.
Esta idea funciona especialmente bien en muros blancos o de colores neutros, pues el color verde resaltará a la perfección.

Usando focos para reciclar
Los objetos que muchas veces pensamos que son basura, en realidad pueden transformarse por completo para decorar el hogar . Es el caso de los focos que dejaron de servir para proporcionar luz, pero que sí pueden usarse como macetas ecológicas para poner las plantas.
Solo necesitas quitar todos los artefactos que traen dentro, teniendo cuidado para no romperlos ni lastimarte la mano. Pon un poco de desinfectante y después solo tendrás que añadir agua para traspasar el potus.

Poniendo la planta de potus como enredadera
Otra alternativa preciosa para decorar la planta de potus y hacer que tu hogar se vea lleno de vida, es ponerlo como enredadera para interiores. Puedes hacerlo ya sea con clavos en el techo, o partiendo desde macetas colgantes para hacerlo ver mucho más realista.
Únicamente procura que no esté cerca de cables o conexiones que puedan dañar las hojas o los tallos por el roce frecuente.

