A partir de los 50 años perder grasa abdominal no es tan fácil como cuando se tiene menos edad. Es por esto que cambiar los hábitos es fundamental para que puedas lograr tu objetivo.
Sin dudas el ejercicio, la buena alimentación y el descanso son fundamentales, pero debes hacerlo de manera más específica porque comienzan a surgir desarreglos hormonales que debes tener en cuenta.
¿Cómo perder grasa abdominal?
Cuando ocurre la menopausia hay una disminución de hormonas femeninas sobre todo del estrógeno y progesterona. El aumento de la grasa ocurre debido a que baja el estrógeno y sube la testosterona por lo que es más probable que se acumule grasa en la zona abdominal. Por otro lado, también se reduce la masa muscular y aumenta la grasa visceral, especialmente en la zona abdominal por lo que mantener un metabolismo activo es importante.
También es importante cambiar hábitos para poder controlar la tendencia en acumulación de grasa y no perder la masa muscular. Es por esto que debes tener en cuenta lo siguiente:
- Disminuir los hidratos de carbono.
- Incluir alimentos con potencial antiinflamatorio.
- Reducir al máximo el consumo de grasas saturadas evitando los productos industrializados.
- Hacer ejercicio físico regular.
- Tener una vida sexual y socialmente activa.
- Hidratarse bien siempre con bebidas sin azúcar.
- Eliminar el tabaco y el alcohol de forma definitiva.

Haciendo hincapié en el ejercicio es que debes optar por el trabajo de fuerza combinado con ejercicios aeróbicos. Los especialistas manifiestan que el músculo es el ‘new black’ y hay que trabajarlo para adelgazar.
Así es que en aquellos ejercicios donde hay una contracción muscular fuerte, se genera unos compuestos llamados mioquinas que viajan por nuestro cuerpo, son píldoras naturales que llegan hasta el adipocito y reducen la inflamación. Pero también viajan al cerebro y generan más neuronas, más conexión neuronal y más memoria. Algunos de los ejercicios más recomendados son de fuerza con pesas y el entrenamiento de alta intensidad (HIIT).
Por último, tienes que tener en cuenta que es importante el consumo de proteínas ya que son macronutrientes, uno de los protagonistas principales de la alimentación. Son un componente esencial del cuerpo cuya función es crear y reparar los músculos, la piel, el pelo y las uñas, y son fundamentales en muchas funciones metabólicas vitales como producción de hormonas y defensa del organismo
