El sentido de limpieza es algo que se entiende hasta cierto punto de manera natural, aunque hacerlo de manera correcta y efectiva no es una práctica tan común. Por ello, cuando se habla de limpiar - ya hasta desinfectar - el refrigerador… se debe prestar toda la atención. Ese es el sitio donde se guarda una buena cantidad de alimentos que se consumen y si no están en óptimas condiciones pueden pescarse enfermedades como la Listeria o la Salmonella.
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¿Por qué es importante limpiar/desinfectar el refrigerador?
Evidentemente cuando se habla de alimentos, las personas cada vez se fijan más en cómo limpiarlos. Si no existe un procedimiento adecuado, se corre el riesgo incluso de contraer enfermedades. Y es que algunos estudios sostienen que el cajón de las verduras o los estantes de carnes pueden albergar cerca de 750 veces más bacterias de los estándares de lo ideal.
Ante dicha situación, se debe aclarar que no es suficiente con limpiar las superficies con un trapo húmedo, sino que se requiere de una limpieza profunda una vez por mes. Para ello, se recomienda la siguiente solución, pues algunos productos pueden dejar olores fuertes que alteran el sabor de las cosas o incluso dejando químicos fuertes que también se podrían consumir sin querer.
¿Qué se necesita y cómo se limpia/desinfecta el refrigerador de la casa?
Aunque sirve para otros sitios de la casa, se debe evitar por completo el cloro, pues es una sustancia que puede resultar abrasiva y la cual puede dejar múltiples químicos que se pueden considerar peligrosos. Escrito eso, estos son los ingredientes que se deben utilizar:
- Vinagre blanco
- Agua oxigenada
- Bicarbonato de sodio
- Jabón neutro
Y para la limpieza mensual que se recomienda concretar, estos son los pasos a seguir:
- 1.- Vaciar y desconectar - Para que la limpieza sea efectiva, se necesita tener el electrodoméstico totalmente vacío. Si vas a tardar más de media hora, mejor desconéctalo.
- 2.- Lavar piezas extraíbles - Quita los cajones y las repisas que pueden sacarse y lávalos con agua tibia (no caliente por algunos tipos de material) y jabón neutro. Al final permite que se sequen completamente al aire libre.
- 3.- Desinfecta por dentro - Mezcla una porción de un recipiente con un tercio de vinagre blanco y dos tercios de agua. Con eso desinfecta las paredes y los empaques (gomas de la puerta)... pues ese es el sitio favorito del moho.
- 4.- Limpia bien las rejillas - Para limpiar los rieles y rincones donde el trapo no llega, se requiere de un cepillo de dientes. Este utensilio sirve para tener un total alcance de los sitios más difíciles, pues los líquidos derramados allí se impregnan.
- 5.- Secado y reconexión - Asegúrate perfectamente que antes de meter las cosas y reconectar el refrigerador, todo esté completamente seco. Y es que el moho se fija en los espacios con humedad.
